La vitamina D puede reparar el daño neurológico de la esclerosis múltiple

La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad neurodegenerativa crónica de los nervios del cerebro y la columna vertebral, causada por un proceso de desmielinización. En la EM, el sistema inmunológico ataca erróneamente a la mielina, la cual es una capa protectora alrededor de las fibras nerviosas.

Esto interrumpe los mensajes que se envían alrededor del cerebro y la médula espinal, lo que desarrolla problemas de equilibrio, debilidad muscular, temblores, dolor y fatiga. Los investigadores han buscado durante mucho tiempo un método para reparar este daño en la mielina y, así retrasar, detener o incluso revertir el curso de la enfermedad.

Aunque el cuerpo tiene la capacidad de reparar la mielina de forma natural, este proceso tiende a perder efectividad con el envejecimiento. Actualmente, los investigadores han descubierto que la vitamina D es una opción natural que podría mejorar la reparación de la mielina dañada por el EM.

La vitamina D podría ayudar a regenerar el daño de la mielina

Se sabe que la proteína del receptor gamma RXR se encuentra involucrada en la reparación de la mielina. Investigadores de la Universidad de Cambridge revelaron que la proteína receptora de vitamina D también se encuentra involucrada y se junta con la RXR gamma durante este proceso. Según la Universidad de Cambridge:

“Al añadir vitamina D a las células madre del cerebro donde se encontraban las proteínas, encontraron que la tasa de producción de oligodendrocitos (células productoras de mielina) aumentó hasta un 80 %.

Al bloquear el receptor de vitamina D para detener el funcionamiento, la proteína gamma RXR no pudo estimular por sí sola la producción de oligodendrocitos”.

Los investigadores notaron que el estudio “proporciona evidencia significativa del involucramiento de la vitamina D con la regeneración de mielina” tras el desarrollo de la EM, y esperan crear un medicamento reparador que funcione con el receptor de vitamina D (actualmente, las recetas más comunes se enfocan en medicamentos altamente tóxicos como prednisona e interferón).

Susan Kohlhaas, jefa de investigación biomédica en el MS Society explicó que se necesitan mayores estudios para revelar si el consumo de suplementos de vitamina D podría ser de gran ayuda para la EM.

La deficiencia de vitamina D prevalece en las personas con esclerosis múltiple

No se necesita mayor información para optimizar los niveles de vitamina D, especialmente si ha desarrollado EM.

La investigación presentada por la Asociación Americana de Medicina Neuromuscular y Electrodiagnóstico (AANEM) en la reunión anual del 2014, demuestra que la deficiencia de vitamina D es muy prevalente entre las personas diagnosticadas con EM y los pacientes que sufren de otras afecciones neuromusculares.

En este caso, la deficiencia de vitamina D se definió como un nivel de 25 (OH) D3 en 30 ng/ml o menos. De las personas diagnosticadas con una enfermedad neuromuscular, el 48 % mostraba una deficiencia de vitamina D.

Únicamente el 14 % se encontraba por encima de los niveles “normales”, los cuales conformaban un nivel de vitamina D de 40 ng/ml (para maximizar los beneficios de vitamina D, es probable que se necesite un nivel de 40 a 60 ng/ml). De acuerdo con uno de los autores:

“Aunque la conexión que existe entre la deficiencia de vitamina D y la enfermedad neurológica es probablemente compleja y aún no se comprende por completo, este estudio puede incitar a los médicos a controlar los niveles de vitamina D en sus pacientes con enfermedades neurológicas y suplementarlos cada que sea necesario”.

La exposición prudente al sol está relacionada con el riesgo de esclerosis múltiple

Cerca de una docena de estudios han observado un fuerte vínculo entre la MS y la deficiencia de vitamina D, incluyendo la falta de exposición al sol. Es a través de la exposición al sol que el cuerpo puede producir vitamina D.

Por ejemplo, numerosos estudios han confirmado que el riesgo de desarrollar EM aumenta cuando se vive más lejos del ecuador, lo que sugiere que la falta de exposición al sol aumenta el riesgo.

También se ha encontrado que las personas nacidas en abril o mayo, justo después de los meses de invierno, tienen una probabilidad significativamente mayor de desarrollar EM que aquellos nacidos durante octubre y noviembre (después de los meses soleados de verano). Los investigadores concluyeron lo siguiente:

“El mes de nacimiento tiene un efecto significativo en el riesgo de EM. Es probable que esto sea a causa de la exposición a la luz ultravioleta y los niveles de vitamina D de la madre, tal como lo demuestra la relación entre el riesgo y la latitud”.

La evidencia presentada en la revista Dermato-Endocrinology incluso confirmó que la exposición al sol en periodos de tiempo apropiados y medidos es beneficiosa para la salud que no se relacionan con la producción de vitamina D, como la protección y supresión de los síntomas de la esclerosis múltiple.

La deficiencia de vitamina D puede perjudicar su salud

Es increíblemente fácil aumentar los niveles de vitamina D, por lo que no existe ninguna razón para arriesgar su salud debido a una deficiencia. Sin embargo, investigadores como el Dr. Michael Holick estiman que el 50 % de la población general se encuentra en riesgo de desarrollar una deficiencia de vitamina D.

Si forma parte de este grupo, el riesgo incluye no solo esclerosis múltiple, sino también diabetes y otros trastornos metabólicos. En un estudio de más de 100 personas, las personas con menores niveles de vitamina D mostraban mayores probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2, prediabetes o síndrome metabólico, independientemente del peso.

Asimismo, la demencia se encuentra directamente vinculada a la vitamina D. Las personas con un nivel bajo de vitamina D pueden duplicar el riesgo de desarrollar demencia, incluyendo la enfermedad de Alzheimer. Como lo señalaron los autores, “Esto se suma al debate acerca de la importancia de la vitamina D en condiciones no esqueléticas”.

La incidencia de numerosos tipos de cáncer también podría reducirse a la mitad si un mayor número de personas aumentaran sus niveles de vitamina D.

Como lo mencionó el Dr. Holick, uno de los estudios del Nurses’ Health Studies demostró que las enfermeras con niveles más elevados de 25-hidroxivitamina D en la sangre, con cerca de 50 ng/ml, redujeron su riesgo de desarrollar cáncer de mama hasta un 50 %.

De manera similar, un estudio canadiense realizado por la investigadora principal Julia Knight, Ph.D., demostró que las mujeres que informaron haber tenido una mayor exposición al sol durante su adolescencia y adultez mostraban casi un 70 % menos de riesgo de desarrollar cáncer de mama.

Uno de los estudios del Dr. Holick demostró que los voluntarios que consumieron 2 000 UI de vitamina D por día durante unos meses aumentaron 291 genes diferentes, los cuales controlan hasta 80 procesos metabólicos diferentes.

Esto incluyó mejorar el ADN para la auto oxidación (oxidación que ocurre con la presencia del oxígeno o radiación UV, la cual tiene implicaciones para el envejecimiento y el cáncer), al estimular el sistema inmunológico y muchos otros procesos biológicos.

Cómo optimizar los niveles de vitamina D

Creo que la exposición prudente al sol es ideal para optimizar los niveles de vitamina D. Como método general, es necesario exponer grandes cantidades de piel al sol hasta adquirir un tono rosado claro, si se tiene la piel clara.

Esto sucede en aproximadamente la mitad del tiempo que normalmente le tomaría quemarse. Entonces, si tiende a quemarse después de unos 30 minutos, es necesario permanecer bajo el sol durante unos 15 minutos. Es posible que las personas con piel más oscura tengan que estar atentos a cuando se produce un ligero enrojecimiento.

Es casi imposible determinar el tiempo exacto de exposición al sol para optimizar la producción de vitamina D, ya que depende mucho de una serie de factores, como los siguientes:

Niveles de antioxidantes y alimentación en general Edad
Color de la piel o nivel de bronceado actual Uso de protector solar
Latitud y altitud (elevación) Nubosidad y contaminación
Capa de ozono Reflejo superficial
Temporada Hora del día
Peso

Aunque la luz solar es la mejor forma para optimizar los niveles de vitamina D, el invierno y el trabajo en interiores evitan que más del 90 % de las personas alcancen los niveles adecuados. Otra opción es consumir un suplemento de vitamina D3 para aumentar los niveles de vitamina D.

Como guía general, la investigación realizada por GrassrootsHealth sugiere que los adultos necesitan aproximadamente 8 000 UIs por día para alcanzar un nivel sérico de 40 ng/ml.

Sin embargo, para averiguar la dosis adecuada, es necesario realizarse una prueba y tomar las medidas necesarias para optimizar sus niveles. La prueba de vitamina D es conocida como 25(OH)D o 25-hidroxivitamina D.

Este es el indicador reconocido del estado general de vitamina D, y se encuentra sumamente relacionado con la salud en general. La otra prueba disponible, conocida como 1,25-dihidroxi vitamina D (1,25 (OH) D), no es muy útil para determinar los niveles de vitamina D.

Si opta por un suplemento de vitamina D3, es necesario aumentar el consumo de vitamina K2 a través de los alimentos o suplementos, así como continuar monitoreando los niveles para encontrarse dentro de un rango terapéutico.

La nutrición mitocondrial podría beneficiar a la esclerosis múltiple

Considero que optimizar los niveles de vitamina D es de gran importancia si tiene esclerosis múltiple, pero no es el único factor. La Dr. Terry Wahls, quien revirtió la esclerosis múltiple tras siete años de deterioro con tan solo cambiar su alimentación, descubrió que el cerebro de los pacientes tiende a encogerse.

Lo cual despertó su curiosidad y la llevó a investigar otras enfermedades con una contracción cerebral similar, como las enfermedades de Huntington, Parkinson y Alzheimer. Un común denominador es el mal funcionamiento de la mitocondria.

Las mitocondrias son como pequeñas “baterías” celulares que proporcionan el suministro de energía a cada célula. A menos que se consuman los nutrientes necesarios, el resultado es un mal funcionamiento mitocondrial.

Existen tres nutrientes esenciales para una función mitocondrial adecuada:

  1. Grasa omega-3 de origen animal
  2. Creatina
  3. Coenzima Q10 (CoQ10), o la versión reducida conocida como ubiquinol

La mielina también necesita nutrientes específicos para un buen funcionamiento, como los siguientes:

  • Vitamina B1
  • Vitamina B9
  • Vitamina B12
  • Grasa omega-3 de origen animal
  • Yodo

Los neurotransmisores en el cerebro también necesitan nutrientes específicos, incluyendo azufre y vitamina B6, para un mejor funcionamiento.

Finalmente, la Dra. Wahls diseñó su propio plan de alimentación, basado en los nutrientes que necesitaba para una mejor función Mitocondrial, mielina y neurotransmisores, debido a que su cuerpo puede crear algunos nutrientes, mientras que otros deben proporcionarse por medio de la alimentación.

La Dra. Wahl eliminó los alimentos procesados, los granos y los almidones de su alimentación y comenzó a consumir otros alimentos.

La Dra. Wahls comenzó a observar una mejora significativa en tan solo tres meses, mientras que después de los nueve meses de su nueva alimentación, pudo dar un paseo en bicicleta de 18 millas. ¡Es el poder de la nutrición!

3 tazas diarias (el equivalente a un plato de comida) de hojas verdes, como la col rizada, la cual contiene muchas vitaminas B, A, C, K y minerales
3 tazas diarias de verduras ricas en azufre provenientes de la familia de la col y la cebolla, así como champiñones y espárragos
3 tazas diarias de verduras, frutas o bayas de colores brillantes, las cuales son excelentes fuentes de antioxidantes
Pescado salvaje como fuente de omega-3 de origen animal
Carne de vacas alimentadas con pastura
Carnes de órganos como fuente de vitaminas, minerales y CoQ10
Algas marinas con yodo y selenio

Estrategias naturales para abordar la esclerosis múltiple

La EM puede ser una enfermedad difícil de tratar, por lo que es mejor consultar a un médico natural que pueda ayudar a atacar esta enfermedad desde múltiples ángulos, incluyendo los elementos alimenticios, ambientales y emocionales.

Por ejemplo, se sabe que el aspartamo y la toxicidad del mercurio imitan enfermedades como la EM, por lo que es importante abordar esta posibilidad; además de ajustar la alimentación, en lugar de realizar cambios únicamente.

Ciertos suplementos también pueden ser útiles, como la naltrexona de dosis baja (LDN), junto con ácido alfa-lipoico. La naltrexona (nombre genérico) es un antagonista opioide farmacológicamente activo que se utiliza normalmente para tratar la adicción a las drogas y el alcohol, en dosis de 50 miligramos (mg) a 300 mg.

Este ha sido un medicamento aprobado por la FDA durante más de dos décadas. Sin embargo, los investigadores han encontrado que en dosis muy bajas (3 mg a 4.5 mg), la naltrexona ofrece propiedades de modulación inmunológica que pueden ser capaces de tratar exitosamente una amplia gama de enfermedades autoinmunes, incluyendo la EM.

Con el consumo de LDN antes de acostarse, se bloquean los receptores de opioides durante la noche, y se considera que regula los elementos vitales del sistema inmunológico al aumentar la producción de metenkephalin y endorfinas (opioides naturales), lo que mejora la función inmunológica.

La mayoría de las veces, también se puede encontrar algún tipo de herida emocional en las personas que sufren enfermedades autoinmunes como la EM.

Las estrategias como la meditación, la oración y las técnicas de psicología como las Técnicas de Libertad Emocional (EFT, por sus siglas en inglés) son particularmente efectivas y deben conformar la estrategia general de tratamiento para abordar realmente la raíz de la enfermedad, así como ayudar a enfrentar los síntomas.

Nuevamente, trabajar con un médico integral puede ayudarlo a determinar la mejor estrategia general para usted.

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