Asanas: las Glándulas Hipófisis y Pineal

El hueso esfenoides en vista lateral, en su parte antero superior está la famosa silla turca, que alberga a la glándula de secreción interna más importante de todas, la hipófisis o glándula pituitaria. Se le llama la glándula de la eterna

juventud y  de la felicidad. Es la glándula que controla todos los sistemas endocrinos y metabólicos.

Es la glándula maestra por excelencia, pues controla todas las funciones neuro-vegetativas y neuro-químicas del resto del sistema glandular. Por tanto cualquier modificación de zona que se produzca alrededor de la silla turca por disfunción del esfenoides afectará al resto del organismo.

Esta glándula para funcionar necesita ser balanceada, pues en su balanceo se le somete a una presión y a una relajación. Por lo tanto la glándula segrega sus estímulos basándose en los estímulos que le da el movimiento del esfenoides en su silla turca, que es como una mecedora en forma de semicírculo.

El esfenoides hace un movimiento sistólico y diastólico de estimulación sobre el sistema de la hipófisis, en forma de mecedora. Gracias al movimiento del esfenoides en forma de mecedora en su flexión y extensión está recibiendo el estimulo de la hipófisis. Cualquier bloqueo del esfenoides que afecte a su balanceo, estará afectando al estimulo glandular de la hipófisis.

La hipófisis tiene que mandar información a las demás glándulas de secreción interna, como la glándula tiroides, paratiroides, ovárica, testiculares, suprarrenales, etc. La hipófisis hace de ordenador central sobre todo el organismo, y apenas conocemos todas las posibilidades de esta glándula. Si el movimiento de estimulación del esfenoides, o sea  su balanceo, se ve afectado todo el sistema neural, más su sistema de secreción interna y la circulación de la zona se verán mermados.

Relación entre el Yoga y las Glándulas.

Dentro de la práctica de Yoga, las asanas invertidas hacen que fluya abundante sangre hacia el cerebro, irrigando millones de neuronas y eliminando las toxinas que se acumulan. Por lo tanto, el centro controlador del cuerpo trabaja de manera más eficiente, y todos los órganos, músculos, nervios y glándulas funcionan con su capacidad óptima.

Este mayor flujo de sangre hacia el cerebro permite también que la pituitaria, “glándula madre” del sistema endocrino, funcione con mayor eficiencia, lo que influye positivamente en el funcionamiento del resto de las glándulas.

Asanas recomendados: todas las Invertidas:

  • Moordhasana
  • Sirshasana
  • Salamba Sirshasana
  • Niralamba Sirshasana
  • Oordhwa Padmasana
  • Vritchikasana

Por otro lado, asanas cuya realización involucra a todos los chakras y por ende a todas las glándulas, también se deberían practicar a fin de lograr un mejor funcionamiento de todo el sistema endocrino:

  • Chakrasana
  • Dhanurasana

LA GLÁNDULA PINEAL

Los monjes tibetanos hablaban, y aún lo hacen hoy en día, de un tercer ojo, situado aproximadamente en el centro del cerebro y entre los ojos, que había sido el centro de la clarividencia y de la intuición, y que en el curso de los tiempos se había ido atrofiando, por lo que era necesaria su recuperación.

Posteriormente se asociaría este tercer ojo con la glándula pineal. La existencia de la epífisis o pineal se conoce en Occidente desde hace unos 2,000 años y en el mundo desde la época de las pirámides, o sea, 13,000 años.

Galeno en el siglo II, escribió que a los anatómicos griegos le había llamado la atención la situación particular de dicha glándula, concluyendo que servía de válvula para regular el flujo del pensamiento, que se creía almacenado en los ventrículos laterales del cerebro. Descartes, en el siglo XVII, expresó su creencia que la pineal era la sede del alma racional.

Para él, las sensaciones percibidas por los ojos llegarían a la pineal, de la que partirían hacia los músculos, los cuales producirían las respuestas adecuadas. Los estudios modernos demuestran en éste, como en otros aspectos de su pensamiento, la gran intuición del filósofo.

 Características físicas, situación y relaciones 

El nombre pineal se debe a su forma, semejante a una piña, siendo su tamaño aproximado el de un guisante. Pesa una media de 173 miligramos, oscilando según las personas entre los 41 y 804 miligramos. Las pineales recogidas en autopsias, pesan en el hombre un máximo en el mes de Marzo, y un mínimo si son examinadas en Julio; mientras que en la mujer, el máximo peso se obtiene de las recogidas en Enero y el mínimo, de las obtenidas en Mayo.

Está situada en el techo del mesencéfalo, entre los tubérculos bigéminos craneales, en la denominada fosa de la pineal. Su cara craneal está por debajo del cuerpo calloso, y su base limita con el tercer ventrículo. Su célula funcional es el pinealocito, que está capacitado para producir las encimas necesarias para la síntesis de la melatonina (su principal hormona) y la seratonina, a partir del triptófano.

Pinealocitos y síntesis de melatonína 

La melatonina fue descubierta en 1958 por el dermatólogo y bioquímico A.B. Lerner, quien se basó en las observaciones hechas por MC. Cord y Allen en 1917. Estas observaciones deducían que, al arrojar extractos de pineal de vaca en el agua en que nadaban unos renacuajos, se producía un blanqueamiento de su piel. Lerner y Cols purificaron extractos de más de 200.000 pineales vacunas, aislando una sustancia que agregaba intracelulares de la melanina.

La hormona melanocito-estimulante, por lo contrario, disgregaba dichos gránulos oscureciendo la piel. Se la denominó melatonina en contraposición a la melanocito-estimulante. En ausencia de luz, el pinealocito recibe estimulación periódica en forma de nor-epinefrina (NE), seratonina o descargas eléctricas de fibras nerviosas, provenientes del núcleo supraquiasmático superior.

Este, a su vez, recibe información que proviene del sistema vegetativo, a través de neuronas emergentes del ganglio cervical superior, el cual conecta con otros ganglios de la médula espinal.

En presencia de luz, natural o artificial, los fotoreceptores de la retina convierten la señal luminosa, especialmente en la banda amarillo-verde, en señal eléctrica, que es transmitida por el tracto retino-hipotalámico hasta el ganglio cervical superior, por donde abandona el S.N.C., conectando con los ganglios de la médula y aboliendo la señal circadiana enviada por dicho ganglio al núcleo supraquiasmático.

Como consecuencia, dicho núcleo queda liberado de la influencia de la médula espinal y enlentece el ritmo de liberación de NE sobre la pineal, lo que se traduce por una menor captación de aminoácidos, especialmente triptófano, por parte del pinealocito; menor producción de adenil ciclasa y AMP y, por consiguiente, menor producción y liberación de melatonina.

Cualquier activación del sistema simpático abole el efecto represor de la luz.

Glándula pineal y pubertad 

La glándula pineal es de mayor tamaño en la infancia que en la madurez, comenzando a disminuir de tamaño a partir de los 7 años. Esta recesión en el tamaño era considerada como una involución o atrofia de una glándula que carecía de utilidad, pero en la actualidad se piensa que es un proceso madurativo.

Desde el nacimiento, testículos y ovarios poseen una estructura lo suficientemente preparada como que para que en presencia del adecuado estímulo de gonadotropinas se produzca su maduración en poco tiempo. Sin embargo, este estímulo no se produce. La hipófisis, capacitada para producir dichas gonadotropinas, en presencia del adecuado estímulo hipotalámico de gonadotropin- relaxin-hormona GnRH, no las produce por carencia de éste.

En el adulto, los esteroides sexuales se autoregulan, al unirse a receptores hipotalámicos específicos, que a partir de cierta concentración sanguínea, disparan la vía opatérgica productora de endorfinas (opiáceos fisiológicos) . Esta, a su vez, distorsiona la pulsatilidad de la GnRH, que frena la producción y liberación de gonadotropinas, por lo que los ovarios o testículos (gónadas) en ausencia de dicho estímulo, dejan de producir esteroides sexuales, disminuyendo su concentración en la sangre.

Con ello, los esteroides unidos a los receptores, se sueltan y se vuelve a activar la liberación de GnRH. En el niño debiera pasar lo mismo, y sin embargo, no sucede. La melatonina tiene la misma afinidad, por los receptores hipotalámicos de esteroides sexuales, que éstos.

En la infancia,  se produce mayor cantidad de melatonina que en la madurez, de forma que constantemente se halla unida a dichos receptores, disparando la vía opiatérgica, impidiendo así la liberación de GnRH y, en consecuencia, la maduración gonadal. A partir de los 7 años, la pineal disminuye progresivamente de tamaño.

En consecuencia disminuye la concentración sanguínea de melatonina hasta que llega un momento en que ya no se une a suficiente número de receptores hipotalámicos, se bloquea la vía opiatérgica y se produce por primera vez la liberación y síntesis de GnRH. Esto sucede a partir de los 11 años en la mujer, y de los 12 en el hombre. En los pueblos, la pubertad sucede más tardía que en las ciudades, lo que se debe al menos consumo de luz en éstos que en aquéllas.

Otras funciones de la pineal

Controla simultáneamente todos centros neuroendocrinos hipotalámicos, y en consecuencia todos los factores liberadores e inhibidores. Aunque se desconoce su mecanismo y acción, se conocen algunos de sus efectos indirectos sobre la hipófisis. Disminuye las concentraciones de GnRH y, en consecuencia, disminuye las de la hormona folículo-estimulante (FSH) y luteotropa (LH); disminuye la función tiroidea (TSH y T4).

La insulina y también aumentan las concentraciones de glucosa sanguínea, disminuye el ATCH y la corticosterona. Aumenta la síntesis proteica cerebral, como también aumenta la producción y liberación de dopamina (DA). Como consecuencia, se puede esperar un aumento de hormona de crecimiento (GH) y disminución de TSH y prolactina (PRL).

Resumen: Funciones de la Pineal.

  • 1- Controla el inicio de la pubertad.
  • 2- Armoniza el sistema vegetativo con el medio ambiente, a través de la vista, y probablemente también del resto de los sentidos.
  • 3- Induce al sueño.
  • 4- Probablemente regula los ritmos circadianos.
  • 5- Es un interruptor que modula la intensidad de funcionamiento de todos los centros neuroendocrinos hipotalámicos.
  • 6- Previene una calificación prematura en la infancia, al evitar las síntesis esteroideas, favoreciendo el crecimiento óseo por este mecanismo, indirecta y directamente a través de la DA y GH.

elamoreslaclave.blogspot.com.es/2012/02/la-glandula-pituitaria-y-pineal-enlace.html