El Sánscrito y las Filosofías de India

Esta página es introductoria. No tiene como intención el desplegar Sánscrito, Yoga, etc. en profundidad sino más bien darte un pantallazo del universo sánscrito. Comienza con una breve historia de la lengua sánscrita, luego cubre distintos aspectos filosóficos y gramaticales así como también transliteración y pronunciación, y por último termina en un grupo de algunas célebres citas sánscritas. Bien, ¡espero que la disfrutes realmente. La mayor parte de las filosofías de India son sánscritas, es decir, tienen literatura mayormente sánscrita.

La literatura India es la mayor del mundo y para poner un ejemplo, el sagrado Mahābhārata tiene aproximadamente el tamaño de 14 Odiseas de Homero. La literatura sánscrita no tiene rivales en todo el mundo, sin embargo y pese a los esfuerzos de muchos individuos, la gente –sobre todo en mi país– no está muy informada al respecto. En India hay seis filosofías tradicionales pero no por ello son las únicas existentes, pues varias “no tradicionales” son muy importantes también. Con la palabra “tradicional” me refiero a que estos 6 sistemas filosóficos aceptan la autoridad de los cuatro libros sagrados denominados los Veda-s (Ṛk, Sāma, Yajus y Atharva), teniéndolos, por consiguiente, en su literatura. Estos sistemas tradicionales son:

NYĀYA: Esta corta palabra significa “razonamiento lógico“. Fue fundado por Gautamarṣi, es decir, el vidente llamado Gautama. Es un sistema de lógica y está interesado en los medios para adquirir conocimiento correcto. Se lo conoce también bajo los nombres de Ānvīkṣikī y Tarka. Sostiene una filosofía de razonamiento lógico. La gran contribución de esta escuela fue la fabricación de las herramientas de indagación y su formulación de la técnica de argumentación.

VAIŚEṢIKA: Esta larga palabra significa “excelencia“, ya que según sus seguidores es superior a otros sistemas filosóficos. También significa “particularidad“, debido al hecho de que este sistema desarrolla la teoría de la particularidad. Describir esta teoría excede el nivel trazado en estas páginas. Este punto de vista (darśana) fue fundado por Kaṇādarṣi, y va prácticamente de la mano con el Nyāya. Clasifica todo el conocimiento del mundo subjetivo bajo nueve realidades básicas: tierra, agua, luz, aire, éter, tiempo, espacio, alma y mente. Discute como las distintas combinaciones de estas nueve realidades básicas dan nacimiento a todas las cosas. Es un movimiento que en su momento fue toda una “onda verde” que revolucionó los conceptos tradicionales.

SĀṄKHYA: Este vocablo quiere decir “enumeración“. Se le llama así a este sistema ya que enumera veinticinco tattva-s o categorías de la Manifestación Universal, los cuales derivan no de nueve realidades básicas sino de dos, Puruṣa y Prakṛti. La explicación exacta implica más conocimiento, sólo diré que podrían llegar a denominarse como “espíritu” y “materia”.

Esto es aproximado. Sāṅkhya significa también “conocimiento discriminativo” ya que da el conocimiento necesario para discriminar entre Puruṣa y Prakṛti, fundamental para el logro de la Liberación espiritual de acuerdo con este punto de vista o darśana. De ninguna manera se descartan aquí las nueve realidades básicas del sistema anterior. Solamente muestra que no son finales, del mismo modo que la descomposición del átomo en electrones y protones no descartó la existencia del átomo, sino que únicamente mostró que no era la última reducción posible de la materia.

El Sāṅkhya exhibe que todas las cosas evolucionan desde Prakṛti, pero que el Ser o Puruṣa no evoluciona desde ninguna parte, es siempre existente y no algo creado. El fenómeno de filosofías incluyéndose unas en otras es la constante en la mayoría de los sistemas. Tal vez los seguidores discutan entre sí, pero no las filosofías mismas.

YOGA: Con esta palabra se designa aquí específicamente un tipo de Yoga, en suma “el Óctuple Yoga”. ¡Mucho cuidado! Esta palabra significa “unión“, y deriva de la raíz sánscrita “yuj” (unir). Se le llama así porque une al alma individual con el Alma Universal. Fue fundado por Maharṣi Patañjali, es decir, el Gran Vidente (Maharṣi) llamado Patañjali. Es el aspecto práctico de la doctrina Sāṅkhya. En Yoga, el interés primario está en los medios a través de los cuales el individuo puede controlar su mente y de este modo conocer la Realidad de su Yo por directa experiencia. Se utilizan para ello, múltiples métodos divididos en ocho etapas. Este sistema funciona en armonía con el anterior pudiéndose hablar de incluso un “Sāṅkhya-yoga”.

PŪRVAMĪMĀṀSĀ: “Pūrva” significa “la parte primera“, refiriéndose aquí a la primera parte o porción llamada Mantra de los antiguos Veda-s. “Mīmāṁsā” significa “indagación o interpretación“. Así que la traducción completa sería “una indagación o interpretación de la primera parte o porción llamada Mantra de los antiguos Veda-s“. Fue fundado por Jaiminirṣi (el vidente Jaimini). Este sistema investiga primordialmente los ritos védicos y sus usos. Su principal objetivo es establecer la autoridad de los Veda-s. La Liberación de la esclavitud es, según esta escuela, una liberación de la acción actuando en forma desapegada. En el predominan los rituales o acciones adecuadas para alcanzar el objetivo deseado. En suma, los rituales son las acciones adecuadas para alcanzar Liberación.

VEDĀNTA: Se lo conoce también con el nombre de Uttaramīmāṁsā. La palabra “uttara” significa “última parte“, es decir la última parte o porción Upaniṣad de los antiguos Veda-s. La palabra mīmāṁsā quiere decir “indagación o interpretación“. Así que la traducción completa sería “una indagación o interpretación de la última parte o porción llamada Upaniṣad de los antiguos Veda-s”. A su vez la denominación Vedānta significa “lo último (anta) de los Veda-s (veda)“. Este significado tiene dos interpretaciones, a saber:

1) Lo más excelso, lo mejor de los Veda-s.

2) La última parte de dichos Veda-s, es decir, la porción conocida como Upaniṣad  –la cual versa preponderantemente sobre conocimiento, mientras que la primera porción de los Veda-s lo hace sobre rituales–.

Esta filosofía se divide en tres sistemas autónomos:

  • a) No-dualismo o Advaita
  • b) No-dualismo Calificado o Viśiṣṭādvaita
  • c) Dualismo o Dvaita

No entraré en detalles porque sería largo y no cabe dentro de las aspiraciones de este estudio; sólo diré que los fundadores de estos tres sistemas son Śaṅkarācārya, Rāmānuja y Madhvācārya, respectivamente. Los tres sistemas vedánticos que integran un único Sistema, valga la redundancia, están de acuerdo en que no se deben descartar los hallazgos del Sāṅkhya, pero sostienen que hay solamente una Última Realidad. Analizan el Proceso de Manifestación Cósmica en forma muy similar al Sāṅkhya. Los tres Vedānta-s afirman la existencia de un único Dios pero la naturaleza de Éste y la relación que uno tiene con Él se explica de distinto modo. Hay filosofías “no tradicionales”, que no tienen a los cuatro Veda-s en su literatura, las Tántricas por ejemplo. Hay varios sistemas: Trika, Kaula, Krama, etc. Cuando se habla de Tantra, la mayoría, por ignorancia, enseguida lo asocia con prácticas sexuales, pero esto no es totalmente verdadero, pues existen dos líneas:

1) Tantra de la mano derecha, basado en la meditación formal.

2) Tantra de la mano izquierda, basado en varias prácticas, entre ellas las que utilizan la vía del sexo para alcanzar Iluminación.

Mi especialidad es el Trika o Shaivismo No Dual de Cachemira (el Trika pertenece al Tantra de la mano derecha, y por lo tanto no tiene nada que ver con prácticas sexuales). No obstante ello, diré unas palabras sobre el Tantra de la mano izquierda: en la actualidad estas sagradas enseñanzas que le permitían al hombre evolucionar a través de la vía sexual han sido muy mal comprendidas en su mayor parte. Estas prácticas fueron diseñadas para permitirle alcanzar al hombre de familia o al ama de casa lo que en otros tiempos sólo se lograba yendo al bosque y abandonándolo todo. A través de determinadas prácticas se utilizaba el sexo, al cual no podía renunciar la gente con familia, como un medio de crecimiento espiritual. Todo ello está muy lejos de algunas prácticas actuales que son sólo perversión e ignorancia. Una vez más se comprueba que lo que un comienzo tuvo buenas intenciones y pureza, con el tiempo y por medio de la mente del hombre, se torna impuro y muy alejado del origen.

TRIKA: Con respecto al Trika o Shaivismo No Dual de Cachemira diré lo siguiente:

Lo he venido enseñando por muchos años. Básicamente plantea revolucionarios puntos de vista que alteran la vida de toda persona que sinceramente los analice. Por ejemplo: aparece muy marcadamente el concepto de unidad entre todas las cosas y el de independencia. Este sistema dice que todos tenemos tesoros que por mera ignorancia no disfrutamos. En fin, hace que el ser humano se dé cuenta de lo estúpido de seguir viviendo así, lleno de miedo e ignorancia, y lo lanza hacia su propio Ser Interior, hacia su propio Espíritu. No se trata para nada de una mera filosofía de sillón que postula ciertas teorías que poco tienen que ver con los hechos prácticos, muy por el contrario es eminentemente práctica y cambia la vida de cualquiera que se ponga en contacto con ella. Su análisis de la Creación es sencillamente magnífico y muy completo. En él uno claramente ve las interrelaciones entre todo lo manifiesto. Otro rasgo distintivo es que no postula el apartarse del mundo, muy por el contrario, dice que el problema no es el mundo sino la pobre visión que uno tiene de él. Es más, nos da un punto de vista novedoso y sobre todo “dichoso” con el cual analizar este mundo.

Por supuesto que me gusta mucho el Shaivismo No-dual de Cachemira, pero no estoy diciendo: “Este sistema es el mejor sistema filosófico”. Al contrario, cada una de las filosofías mencionadas es muy buena. Cada ser humano tiene su propio camino, y sus propia filosofía. Estos sistemas filosóficos son gigantescos. Entonces, tuve que elegir al menos un sistema para aprenderlo profundamente. Mi tiempo de vida es corto, tú sabes. Y opté por el Trika puesto que satisfizo mis necesidades filosóficas y prácticas. Por consiguiente, siempre debes elegir esa filosofía que sea adecuada para ti. Esto debe ser entendido completamente. Los otros sistemas nombrados –Kaula y Krama– están muy emparentados con el Trika, aunque tienen características propias. Es muy interesante el análisis que hace el Kaula del Sánscrito, asignando sonidos a cada una de las 36 etapas estipuladas por el Trika para el proceso creativo. El Krama también contiene análisis muy ricos sobre estas etapas, pero relacionándolas con distintas diosas. En suma, un verdadero tesoro disponible para todo el mundo.

Seguramente me he olvidado de algunos sistemas, pero con esto creo que es suficiente. Lo importante es que entendamos que tenemos a nuestra disposición toda una serie de herramientas para poder entender nuestra vida y la vida en general. Si mi esfuerzo logra acercar esta sabiduría a sólo una persona, mi trabajo estará cumplido. Una cosa más, revisa el tema Citas Sánscritas, pues ahí se incluyen citas de Escrituras pertenecientes a algunas de las filosofías aquí meramente delineadas. Además, cada cita cuenta con una explicación mía debajo.

Breve historia del lenguaje Sánscrito

El Sánscrito es un idioma muy antiguo. Aunque no hay ninguna prueba definitiva, se cree que proviene de un idioma más primitivo denominado Indoeuropeo. El Indoeuropeo es un idioma construido a través de extrapolaciones, no existe ninguna prueba escrita. Los eruditos del tema dicen muchas cosas cosas que se contraponen, pero hay algo en lo cual todos concuerdan: el Sánscrito es un idioma muy antiguo. Las antiguas tribus Arias migraron a India, pero la zona de la cual partieron ha suscitado controversia. En los últimos 200 años los lingüistas han dicho muchas cosas. Al principio se situaba dicha región en Europa, más adelante se habló de Bactria y Sogdiana, en Asia Central; pero recientemente, según unos últimos estudios se traza la zona en la parte oriental de Anatolia. La misma incertidumbre ocurre con respecto a la antigüedad del idioma Sánscrito, hablándose desde 1200 años a. de J. C. (los más conservadores) hasta unos 6000 años a. de J. C. De acuerdo con algunas investigaciones modernas, la fecha sería intermedia, rondando los 3000 años a. de J. C.

A su vez, la fecha en la cual partieron estas tribus Arias –Indoeuropeas– se ubica más o menos en el 4500 a. de J. C. En un tiempo se creyó que el Sánscrito provenía del antiguo Fenicio, pero había muchos factores contradictorios con esta teoría. El más importante tenía que ver con el hecho de que el Sánscrito era un idioma grandemente sofisticado y filosófico mientras que el Fenicio tenía marcadas características comerciales, pues los Fenicios eran excelentes mercaderes. En fin, la teoría que ahora prevalece aparentemente se refiere a que proviene de un antiguo idioma denominado Proto-indoeuropeo. El complejo estudio lingüista que se realizó para determinar las fechas y también la manera en que los idiomas Indoeuropeos, además del Sánscrito, se fueron desarrollando, no es un tema que se analizará aquí, en esta breve historia del lenguaje Sánscrito. Lo importante es que el Sánscrito es una lengua emparentada de algún modo con la mayoría de las lenguas que conocemos, y que a despecho de la opinión de algunos, sobre que es una lengua que ya ha muerto, está muy viva todavía.

Códigos a usarse para la Transliteración

El idioma Sánscrito utiliza un alfabeto de signos denominado Devanāgarī. Este alfabeto puede aprenderse pero lleva algún tiempo el hacerlo. Por ello, se creó un alfabeto de Transliteración que utiliza caracteres romanos que pueden fácilmente ser leídos sin tener que saberse los signos. Sin embargo, puesto que el Sánscrito tiene unas 20 letras más que el alfabeto Romano, se hizo necesario crear unos 20 nuevos caracteres –por lo menos– componiéndolos con marcas diacríticas (guiones, puntos, etc.). Por ejemplo, en Sánscrito hay tres tipos de “n”: una es prácticamente como la nuestra, como la “n” de la palabra “naturaleza”; otra es como la “n” de la palabra “carne” (se pronuncia enroscando levemente la lengua hacia atrás); y la última es como la “n” de la palabra “tengo” (se pronuncia nasalmente).

Surge así un problema: ¿Cómo representar esas última dos “n”, que no existen en la escritura romana tradicional? Por lo tanto, se creó un Alfabeto Internacional de Transliteración Sánscrita (International Alphabet of Sanskrit Transliteration – IAST), en el cual un punto (marca diacrítica) bajo la “n” era asignado para señalar un enroscamiento de la lengua hacia atrás; y un punto arriba de la “n” para indicar nasalización. Al utilizar Unicode tienes el problema resuelto pero algunos caracteres con marcas diacríticas no lucirán correctamente en los navegadores. De este modo, tienes que implementar una fuente especial también. En mi propio caso, “Andika” es la fuente Unicode que elegí para solucionar el problema.

Cuadro de Transliteración
Alfabeto Internacional de Transliteración Sánscrita (IAST – International Alphabet of Sanskrit Transliteration)
Ā ā
Ī ī
Ū ū
La “a”, la “i” y la “u” con un guión encima se alargan al doble
Ṛ ṛ “r” con un punto debajo (vocal)
Ṝ ṝ “r” con un punto debajo y un guión arriba (vocal)
Ḷ ḷ “l” con un punto debajo (vocal)
Ḹ ḹ “l” con un punto debajo y un guión encima (vocal) –muy raramente utilizada, de aquí que generalmente no la incluya en el alfabeto sánscrito–
Ṁ ṁ
Ṅ ṅ
El punto encima de una letra indica nasalización
(“m” con punto arriba y “n” con punto arriba)
Ḥ ḥ La “h” con un punto debajo indica la vocal llamada Visarga
Ṭ ṭ Ṭh ṭh
Ḍ ḍ Ḍh ḍh
Ṇ ṇ Ṣ ṣ
Las consonantes que se pronuncian enroscando levemente la lengua hacia atrás se representan con un punto debajo (“t”, “th”, “d”, “dh”, “n” y “s”, todas con punto debajo)
Ś ś “s” con un acento arriba es exactamente como una “sh” inglesa

El Sánscrito y sus vínculos con el Yoga

Primeramente definamos a qué llamamos “Yoga”. La palabra “Yoga” como bien sabemos significa “unión”. ¿Unión con qué?, unión con algo Superior. Bien, hay un Yoga tradicional –arriba señalado– o Yoga de Patañjali pues fue fundado por este sabio. Nota que estoy usando el acento sobre la “o” en “Yoga”. Uso acento para ayudar a la gente a pronunciar correctamente.

A este Yoga se lo conoce también como Aṣṭāṅgayoga u Óctuple Yoga, pues traza 8 etapas. La primera de ellas es Yama o Abstenciones (no violencia, verdad, no robar, continencia y abstinencia de la avaricia) y la segunda Niyama u Observancias (limpieza, contento, austeridad, estudio/recitación de Escrituras y devoción a Dios). La tercera etapa es Āsana o Postura; en ella se habla solamente de posturas para la meditación. La cuarta etapa es Prāṇāyāma oToma de Conciencia de la Energía Vital; en ella se aprenden distintas respiraciones que llevan a la antedicha toma de conciencia. La quinta etapa es Pratyāhāra o Retiro; en ella uno retira su atención de los sentidos externos alcanzando interiorización. La sexta es Dhāraṇā o Concentración; en ella se fija la mente en un único punto por algunos momentos. La séptima etapa es Dhyāna o Meditación; en ella se prologa la Concentración por más tiempo, hasta alcanzar el octavo peldaño denominado Samādhi, en el cual se alcanza Conciencia Total de eso en lo cual se medita.

Muy bien, éste ha sido sólo un resumen. No obstante este Yoga tradicional, védico, hay otros Yoga-s tales como el muy difundido HAṬHAYOGA (el conocido sistema que se basa en posturas corporales). También tenemos al BHAKTIYOGA (Yoga Devocional), el JÑĀNAYOGA (Yoga de Conocimiento), KARMAYOGA (Yoga de la Acción), MANTRAYOGA (Yoga de los Mantra-s o palabras sagradas), etc. Todos estos Yoga-s también se relacionan con filosofías, algunas de las cuales se delinearon previamente, así que el universo de conocimiento es inmenso. Y todo está en lengua sánscrita, y no todo ha llegado a traducirse hasta el momento, pues es muy extenso y no son muchos los capacitados para hacerlo.

Entonces, los vínculos entre el Yoga y el Sánscrito son muy marcados. Por ejemplo, la literatura tradicional del Haṭhayoga es sánscrita (Haṭhayogapradīpikā, Haṭharatnāvalī, etc.), y los nombres de las posturas, respiraciones, sellos, etc., también están en Sánscrito, a pesar de que hayan nombres occidentales recientemente inventados para algunas posturas. Todo este breve análisis muestra la tremenda importancia que tiene el lenguaje Sánscrito dentro del mundo del Yoga, no pudiendo existir éste sin aquél.

Una cosa que nos debe quedar en claro es que con la palabra Yoga (tan usada últimamente) no se quiere decir solamente “posturas, respiraciones, etc.”, sino toda una serie de prácticas en múltiples niveles (emocional, intelectual, sonoro, etc.). Así, Yoga no es sinónimo de Haṭhayoga, sino que éste es parte de aquél. Éste es un error muy común aquí en la Rep. Argentina, pues en general la gente confunde Yoga con meramente una serie de posturas, respiraciones, etc. No, ése es el Haṭhayoga, el cual es una pequeña parte de toda una serie de métodos que incluyen la meditación, la repitición de mantra-s, los actos devocionales, el estudio de Escrituras, etc. En suma, Yoga es todos los Yoga-s (Haṭhayoga, Bhaktiyoga, Jñānayoga, Mantrayoga, Rājayoga, etc.) y no solamente Haṭhayoga.

Para ampliar la breve información aquí recibida ve a las citas sánscritas.

Alfabeto Sánscrito

El alfabeto que usa mayormente el Sánscrito es el denominado Devanāgarī, el cual puede ser dividido en varias partes de acuerdo con diversos criterios. Veamos el alfabeto entonces y aprendamos a pronunciar las letras en la sección siguiente. Una cosa más, la vocal “ḹ” no es considerada aquí, pues se trata una letra teórica, raramente utilizada. Con “teórica” quiero decir que fue inventada para mantener los duetos corta/larga que vienen produciéndose desde la a/ā, i/ī, etc, de modo que la “ḷ” no quede sin su contraparte larga.

Alfabeto Sánscrito
Letras
Vocales
अं अः
a ā i ī u ū e ai o au aṁ aḥ
Consonantes
Primer Grupo
Subgrupos Sordas Sonoras
No
aspiradas
Aspiradas No
aspiradas
Aspiradas Nasales
Guturales
ka kha ga gha ṅa
Palatales
ca cha ja jha ña
Cerebrales
(Cacuminales o Retroflexas)
ṭa ṭha ḍa ḍha ṇa
Dentales
ta tha da dha na
Labiales
pa pha ba bha ma
Segundo Grupo
Semivocales
ya ra la va
Tercer Grupo
Sibilantes
śa ṣa sa
Cuarto Grupo
Sonora Aspirada
ha

Una de las cosas notables con el Sánscrito es que las consonantes son silábicas, es decir, llevan asociada la letra “a”. Sin la “a” no podrían pronunciarse, pues la “a” es la letra suprema. La mayoría de las vocales (excepto el Anusvāra “ṁ” y el Visarga “ḥ”) pueden llegar a pronunciarse por sí mismas, sin necesidad de consonantes u otras vocales, pero las consonantes no pueden pronunciarse sin vocales. Esto habla claramente ya de todo un modelo filosófico escondido en estos sencillos signos. Las vocales y sus sonidos tienen más que ver con lo que es superior e independiente, mientras que las consonantes (sobre todo las del primer y segundo grupo) tienen más que ver con etapas inferiores de la Creación. El tema da para mucho más, no tengas duda de ello. Esto sólo ha sido un mero señalamiento de una característica particular del Sánscrito, a saber, que es un idioma extremadamente elaborado en total concordancia con una ciencia que se esconde tras él. Esto es lo maravilloso con relación a esta lengua. Por último, la vocal “ṁ” (denominada Anusvāra) como su mismo nombre lo indica, siempre viene después de una vocal que le dé soporte (en el alfabeto formal se usa, por supuesto, la “a” para darle soporte). La vocal “ḥ” (denominada Visarga) también necesita del soporte vocálico, representándosela en el alfabeto unida a la “a”.

Una cosa más: Aparte de estos caracteres que componen el Alfabeto formal, hay una serie de signos “híbridos” que son la combinación de dos o más caracteres formales. Por ejemplo:

त्त (tta) द्य (dya) ङ्ग (ṅga), etc. Ve a Conjuntos para más información.

Guía de Pronunciación

Basando mi estudio en la Tabla anterior, explicaré lo mejor que pueda la pronunciación de las distintas letras. Si quieres escuchar los sonidos también, ve a Pronunciación 1: Las Letras.

Una cosa más, hay una medida llamada “mātrā” que es “el tiempo que uno demora en pronunciar una vocal breve o corta (como la “a”)”. Las vocales cortas (a, i, u, ṛ, ḷ) duran 1 mātrā, mientras que las largas (ā, ī, ū, ṝ) duran 2 mātrā-s, al igual que lo hacen los diptongos (e, ai, o, au). Por otra parte el Anusvāra (“ṁ”) y el Visarga (“ḥ”) duran 1/2 mātrā cada una.

Las consonantes necesitan de una vocal para pronunciarse. En el Alfabeto Sánscrito, la vocal elegida es la “a”.

Pronunciando vocales sánscritas
Vocales
Caracteres originales Transliteración Información
a No se pronuncia exactamente como en castellano, pues la boca se cierra un tanto, como si uno estuviese por decir “o”. Es marcadamente sentida en la garganta (gutural).
ā Es la vocal anterior durando el doble.
i Es como la “i” castellana, sólo que un poco más corta. Es marcadamente sentida en el paladar (palatal).
ī Es la vocal anterior durando el doble.
u Es como la “u” castellana, sólo que un poco más corta. Es marcadamente sentida en los labios (labial).
ū Es la vocal anterior durando el doble.
La lengua se enrosca levemente hacia atrás, contra el techo del paladar, y se pronuncia el sonido “ri”, con la “r” fuerte como en la palabra “roca”. La “i” es breve. Esta vocal es marcadamente sentida en el techo del paladar (cerebral; o también cacuminal o retroflexa).
Es la vocal anterior durando el doble.
Se pronuncia igual que la “ṛ” sólo que antes de enroscar la lengua levemente hacia atrás (cerebral) debe articularse una “l” dental (la lengua presiona contra los dientes). Se podría decir que es una vocal cerebro-dental.
e Es un diptongo formado por la “a” más la “i”. Por lo tanto, comienza como una “e” castellana y termina en una débil “i”, muy breve. Es una vocal larga (dura 2 mātrā-s). Es guturo-palatal.
ai Es un tipo especial de diptongo formado por la “a” más la “e”. La acentuación está levemente ubicada en la “i” y no en la “a”. Es una vocal larga (dura 2 mātrā-s). Es guturo-palatal.
o Es un diptongo formado por la “a” más la “u”. Por lo tanto, comienza como una “o” castellana y termina en una débil “u”, muy breve. Es una vocal larga (dura 2 mātrā-s). Es guturo-labial.
au Es un tipo especial de diptongo formado por la “a” más la “o”. La acentuación está levemente ubicada en la “u” y no en la “a”. Es una vocal larga (dura 2 mātrā-s). Es guturo-labial.
अं aṁ Se le llama Anusvāra, pues siempre viene después de vocal. Es un alargamiento nasal de una vocal, muy similar a una “m” pero pronunciada con la boca cerrada, haciendo que el aire salga por la nariz. Dura 1/2 mātrā. Aquí lo vemos unido a la “a”.
अः aḥ Se le llama Visarga (emisión), pues así se pronuncia, emitiendo el aire tras una vocal y haciendo un sonido muy parecido a la “j” castellana (aunque más suave). En algunas situaciones, no solamente hace el sonido “j” sino que incorpora un leve eco de la vocal que lo precede. Dura 1/2 mātrā. Aquí lo vemos unido a la “a”. Si pronunciáramos “aḥ” sería algo así como “aj” o “ajá”, con la última vocal/eco más breve que la vocal original. El eco suele usarse si el Visarga pertenece a una palabra que está a final de oración, mientras que si la palabra se encuentra en otro sitio, el eco suele omitirse.
Pronunciando las primeras 25 consonantes sánscritas
Consonantes
Primer Grupo
Gutural
Caracteres originales Transliteración Información
ka Es una letra sorda no aspirada, lo que quiere decir que no hace resonancia (sorda), es seca, y no necesita de ninguna exhalación (no aspirada) para ser pronunciada. Es similar al sonido castellano, recordando siempre que la “a” se articula como si fuese a pronunciar “o” (ver arriba).
kha Es una letra sorda aspirada, lo que quiere decir que no hace resonancia (sorda), es seca, pero sí necesita de una leve exhalación –como una “j” suave entre la “k” y la “a”, algo parecido a “kajá”, pero con la primera “a” apenas perceptible– (aspirada). Lo de la “a” vale aquí también y en todas las consonantes que analizaré.
ga Es una letra sonora no aspirada. Es sonora pues hace resonancia. Se pronuncia en forma igual al castellano.
gha Es una letra sonora aspirada. Es la misma “ga” de antes pero ahora con una leve exhalación en medio (entre la “g” y la “a”). Ver explicación de la “kha”.
ṅa Es sonora nasal. Suena algo así como “nga”. Todas las nasales son sonoras.
Palatal
ca Es una letra sorda no aspirada. No suena como en castellano, sino como “cha”. Es un error muy común poner Chakra, cuando realmente debería escribirse Cakra, pues la “ca” se pronuncia como “cha”. Además, esta palabra lleva acento en la última vocal.
cha Es una letra sorda aspirada. No suena como en castellano, sino que es la misma “ca” anterior pero ahora con una leve exhalación en medio. Suena más o menos como “chajá” (la “j” es suave), pero la primera “a” casi ni se nota.
ja Es una letra sonora no aspirada. No suena como en castellano, sino como en inglés. Es más o menos como una “ye” pero más vibrante. Cuidado aquí.
jha Es una letra sonora aspirada. Es igual que la “ja” anterior, sólo que ahora inserta una leve exhalación en medio.
ña Es una letra sonora nasal. La “ñ” es idéntica a la castellana.
Cerebral (Cacuminal)
ṭa Es una letra sorda no aspirada. Como todas las cerebrales, la lengua se enrosca un poco hacia atrás, contra el techo del paladar (entre la zona superior de los dientes y la parte posterior del mismo paladar, llamada paladar blando). Esto es importante, la lengua no va tan atrás. El sonido es como el de una “ta” con la única variante del enroscamiento de la lengua.
ṭha Es una letra sorda aspirada. Es igual a la “ṭa” anterior, sólo que ahora inserta una leve exhalación en medio.
ḍa Es una letra sonora no aspirada. El sonido es como el de una “da” con la única variante del enroscamiento de la lengua.
ḍha Es una letra sonora aspirada. Es igual a la “ḍa” anterior, sólo que ahora inserta una leve exhalación en medio.
ṇa Es una letra sonora nasal. El sonido es como el de una “na” con la única variante del enroscamiento de la lengua. Suena como si tuviera una pequeña “r” antes, así “rna”.
Dental
ta Es una letra sorda no aspirada. El sonido de la “t” es similar al del castellano, sólo que se lo exagera un poco presionando con la lengua la parte posterior de los dientes.
tha Es una letra sorda aspirada. Es igual a la “ta” anterior, sólo que ahora inserta una leve exhalación en medio.
da Es una letra sonora no aspirada. El sonido de la “d” es similar al del castellano, sólo que se lo exagera un poco presionando con la lengua la parte posterior de los dientes.
dha Es una letra sonora aspirada. Es igual a la “da” anterior, sólo que ahora inserta una leve exhalación en medio.
na Es una letra sonora nasal. El sonido de la “n” es similar al del castellano, sólo que se lo exagera un poco presionando con la lengua la parte posterior de los dientes.
Labial
pa Es una letra sorda no aspirada. El sonido de la “p” es similar al del castellano.
pha Es una letra sorda aspirada. Es igual a la “pa” anterior, sólo que ahora inserta una leve exhalación en medio.
ba Es una letra sonora no aspirada. El sonido de la “b” es similar al del castellano.
bha Es una letra sonora aspirada. Es igual a la “ba” anterior, sólo que ahora inserta una leve exhalación en medio.
ma Es una letra sonora nasal. El sonido de la “m” es similar al del castellano.
Más consonantes
Segundo Grupo
Las 4 Semivocales
Caracteres originales Transliteración Información
ya Es una letra sonora palatal. La “y” nunca es “ye” sino “i” latina. Es palatal pues el sonido se siente más en la zona del paladar.
ra Es una letra sonora cerebral. La “r” nunca es fuerte, sino que es como la “r” de la palabra “pera”. Es cerebral pues se enrosca la lengua levemente hacia atrás, contra el techo del paladar.
la Es una letra sonora dental. El sonido de la “l” es similar al del castellano, sólo que se lo exagera un poco presionando con la lengua la parte posterior de los dientes.
va Es una letra sonora labial. El sonido de la “v” es similar al del castellano, pero a veces, cuando aparece después de una consonante suele pronunciárselo como “u” por comodidad fonética. Por ejemplo: “svāmī” (amo) se pronuncia generalmente como “suāmī”, aunque podría mantenerse el sonido de “v” corta.
Tercer Grupo
Las 3 Sibilantes
śa Es una letra sorda palatal. El sonido de la “ś” es como el de la “sh” en inglés, como una “ye” argentina. Es palatal pues el sonido se siente más en la zona del paladar.
ṣa Es una letra sorda cerebral. El sonido es como la “ś” anterior sólo que ahora enrosco la lengua levemente hacia atrás.
sa Es una letra sorda dental. El sonido de la “s” es similar al del castellano, sólo que se lo vibra un poco más.
Cuarto Grupo
Sonora Aspirada
ha Es una letra sonora gutural. La “h” nunca es muda, es similar a una “j” castellana pero muy suave. Es idéntica a la “h” inglesa.

Nociones de Sandhi o Combinaciones

Hay algo que complica el idioma Sánscrito y que sin embargo le da su carácter único: la leyes de Sandhi o Combinaciones. Las palabras crudas (de diccionario, podría decirse), tales como las raíces verbales, los substantivos, etc., sufren diversas transformaciones antes de trasladarse a la oración. Pero en la misma oración vuelven muy a menudo a atravesar por ciertas adaptaciones de modo que se mantenga un flujo fonético armonioso. En castellano esto no se tiene en cuenta por lo general.

Por ejemplo, la frase “usted tiene”. Vemos aquí que la “d” (sonora) aparece delante de una “t” (sorda) no habiendo armonía fonética y dificultando la pronunciación. Por dicha incomodidad, la lengua tiende a arreglar la situación, generalmente omitiendo la “d” final, pronunciando “usté tiene”. Esto es lo que suele ocurrir incluso en ámbitos aparentemente cultos.

Muy por el contrario, en Sánscrito, esta incomodidad está prevista y es salvada adaptando una de las dos letras (la final o la inicial) o las dos a la vez, de manera que la lengua no tenga que hacer ninguna omisión o transformación. Continuando con el ejemplo, si la frase “usted tiene” fuese sánscrita, habría que haberla escrito muy posiblemente así: “ustet tiene” –cambio la “d” final por una “t”–. Ahora hay dos “t” y ambas son sordas, no produciéndose entonces ninguna escisión fonética tan incómoda. Quizás el ejemplo no fue muy satisfactorio, pero tú me entiendes seguramente.

Esta bella característica complica un poco las cosas para el aprendizaje, pero aporta un enorme caudal de belleza y armonía muy poco común. Este rasgo del Sandhi o las Combinaciones hace de este lenguaje una lengua muy especial, sobre todo para el canto. Además, ahorra escritura, pues aunque en la transliteración no parezca mucho el ahorro, cuando uno escribe en signos se hace notable. Obviamente, no voy a especificar ahora todas las leyes de Sandhi. Esbozaré solamente algunas, dejando en claro que aunque parezcan arbitrarias se basan en toda una ciencia del lenguaje que yace detrás.

Veamos un sencillo ejemplo de una muy típica ley de Sandhi. Existe una palabra cruda sánscrita denominada “namaḥ” (derivada de “namas” en el diccionario), que significa salutación, entre otras cosas. Supongamos que quisiese escribir “Salutación al Auspicioso”; entonces tendría que agregar la palabra “śivāya” (al Auspicioso). Ahora uno los dos términos:

Namaḥ śivāya (en este caso no hubo cambio, pues el Visarga “ḥ” final es sordo –no resuena– al igual que la “ś” inicial, no habiendo entonces ninguna disonancia fonética).

Pero supongamos ahora que quisiese escribir “Salutación a Dios”; entonces tendría que agregar la palabra “devāya” (a Dios). Ahora bien, uno meramente los dos términos:

Namaḥ devāya (noto que hay una falta de armonía fonética, pues el Visarga “ḥ” final es sordo, mientras que la “d” inicial en “devāya” es sonora).

¿Qué solución aportan las Leyes de Sandhi? Ellas me dicen que, en este caso particular, debo cambiar la terminación “aḥ” final de “namaḥ” por una “o” (vocal sonora). Por supuesto, el proceso de llegar a esa “o” es más complejo –ver Combinación (4) en la sección Sánscrito–:

Namo devāya (y ahora sí, no hay falta de armonía fonética, pues la “o” y la “d” son ambas sonoras).

Por supuesto que no siempre las cosas son tan claras y sencillas, pues hay casos en que aun cuando no hay aparente dificultad fonética igualmente se aplican Leyes de Sandhi que facilitan aún más la pronunciación. Por ejemplo, y siguiendo con el uso de “namaḥ” (habrás notado que cuando la escribo sola le pongo acento, pero no hago así al pasarla a la oración; bien, no suelen ponerse acentos en la oración en el Sánscrito Clásico. Los uso solamente en palabras aisladas para ayudarte a pronunciarlas correctamente), supongamos que quiera decir “Salutación a ti”; entonces tendría que agregar la palabra “te” (a ti). Ahora uno los dos términos:

Namaḥ te (aparentemente no habría necesidad de Sandhi, pues el Visarga “ḥ” final es sordo al igual que la “t” inicial).

No obstante este hecho, se debe cambiar a la terminación “aḥ” por “as”. De esta manera quedaría la frase, ya completamente terminada, así:

Namas te (la “s” también es sorda, al igual que la “t”).

Tal vez te preguntes, ¿cuál era la necesidad de tal cambio? Bien, además de mejorar un tanto la armonía fonética, aporta esta combinación un componente de ahorro en la escritura, pues puedo unir las dos palabras formando un solo bloque:

Namaste

Tal vez no me sea notable el ahorro en la transliteración, pero al escribir en signos sí se nota. Mira:

Namaḥ te
नमः ते

Namaste
नमस्ते

Fíjate como se ahorra espacio. Quizás te parezca poco, pero te aseguro que en un largo texto (como suele haber en Sánscrito) el ahorro se acrecienta muy marcadamente, confiriéndole además una estructura mucho más compacta a la oración.

Muy bien, espero que estos simples ejemplos te den cierta conciencia de la magnitud y de la belleza de este sagrado idioma.

Nociones gramaticales

Por cierto, la gramática sánscrita es muy extensa y elaborada. Está bellamente entrelazada con la filosofía y forman entre las dos un todo coherente magistral. Como es obvio no puedo ahondar en ella en esta sencilla página, pero te mostraré ejemplos acerca de dos temas principales: VERBOS Y SUBSTANTIVOS.

VERBOS: Lo primero que debo decir es que en diccionario los verbos aparecen en la forma de raíces verbales. Estas raíces verbales no aparecen nunca en la oración en su forma de diccionario, sino que deben atravesar por una transformación claramente delineada. Antes de poder usarse conjugada en una oración, hay primeramente que convertir la raíz en una base verbal para luego conjugarla. La raíz por sí misma no es generalmente apta para recibir las terminaciones que se utilizan en la conjugación, así que debe llegar a ser una base verbal primero. Esto es bastante simple de entender.

Sin embargo, el asunto se complica un poco pues las raíces se agrupan en diez Casas (gaṇa-s) que sólo afectan a los Tiempos Presente e Imperfecto así como a los Modos Potencial (también llamado Optativo) e Imperativo. Cada una de las Casas posee ciertas reglas precisas para formar bases verbales. Afortunadamente, las diez Casas pueden dividirse más simplemente en dos grandes secciones: Incambiables (debe agregarse “a” para formar la base) y Cambiables (no se debe agregar “a” para formar la base). Por supuesto, el tema es muy profundo y mucho más largo; sólo te estoy ofreciendo un primer vistazo de él (para más información, ir a Verbos).

Voy a ocuparme solamente de las raíces con bases incambiables, las cuales engloban 4 Casas: la 1ra, la 4ta, la 6ta y la 10ma. Todas ellas deben incluir una “a” para conjugar. Y de entre estas cuatro Casas con bases incambiables analizaré únicamente la Casa 1. Antes de seguir hay que saber lo que es la “substitución Guṇa”. Aquí la palabra “Guṇa” no se refiere a las conocidas modalidades de Sattva –bondad–, Rajas –pasión– y Tamas –oscuridad– (como se definen en el sistema filosófico del Sāṅkhya-yoga), sino a un Grado de Alternancia Vocálica (¡qué término tan largo!). En fin, estamos hilando fino. Los Grados de Alternancia Vocálica son tres:

Grados de Alternancia Vocálica
Tipo Vocales
GRADO DÉBIL (vocales simples) a i-ī u-ū ṛ-ṝ
GRADO FUERTE (Guṇa) a e o ar al
GRADO ALARGADO (Vṛddhi) ā ai au ār āl

Por ejemplo, el Grado Fuerte o Guṇa de las vocales “i” e “ī” es la vocal “e”; mientras que el grado alargado o Vṛddhi es “ai”. Para lograr el grado fuerte y el grado alargado, simplemente hay que agregar una “a” a las vocales simples (grado débil). La letra “a” es la primera de todas las letras y representa la Más Alta Realidad. Consecuentemente, es lógico que si se suma “a” a otra vocal la fortalezca. Las reglas de Sandhi o Combinación que se aplican para formar el Grado Fuerte son muy simples: (a + i/ī = e); (a + u/ū = o); (a + ṛ/ṝ = ar); (a + ḷ = al).

A su vez, para construir el Grado Alargado o Vṛddhi, simplemente hay que agregar otra “a” al Grado Fuerte o Guṇa. Las reglas de Sandhi o Combinación que se aplican para formar el Grado Alargado son también muy sencillas: (a + a = ā); (a + e = ai); (a + o = au); (a + ar = ār); (a + al = āl).

Y podría llegar a preguntarme: ¿para qué necesito saber todo esto?

Buena pregunta. La respuesta es sencilla: para poder transformar una raíz verbal en una base verbal necesitarás indispensablemente de los Grados de Alternancia Vocal. Daré ahora un ejemplo sólo referido a una raíz verbal de la Casa 1.

En esta Casa 1 hay dos reglas para formar la base verbal:

  1. Si la penúltima letra de una raíz verbal es una vocal corta (a, i, u, ṛ, ḷ), hay que substituirla por su forma Guṇa (Grado Fuerte). Es decir, debo reemplazar “a, i, u, ṛ y ḷ” por “a, e, o, ar y al”, respectivamente. Noto que la “a” permanece igual, sin cambio.
  2. Si la última letra de una raíz verbal es una vocal (corta o larga), hay que substituirla por su forma Guṇa (Grado Fuerte).

Con esto bien en claro, estudio detenidamente la formación de la base verbal para una raíz muy conocida, la raíz verbal “bhū” (ser, volverse):

भू
Esta raíz “bhū” tiene una vocal larga como última letra, así que se le aplicaría la regla 2 para esta Casa. La base verbal entonces es “bho”, pues la “o” es la forma Guṇa o Grado Fuerte de la “ū”. Fue relativamente sencillo.

Continuemos con la conjugación: Ahora ya tenemos la base verbal, y supongamos que querramos conjugar en la 3ra persona del Singular –“él, ella o ello es” o “él, ella o ello se vuelve”–. Como esta raíz pertenece a la Casa 1, y esta Casa pertenece al grupo en donde hay que agregar la vocal “a” para formar la base (Casas 1, 4, 6 y 10, respectivamente), debo agregar “a”. Así:

base verbal + “a” = base verbal compuesta
bho + a = bhoa

Pero no puede existir el grupo vocálico “oa” pues lo prohibe una regla de Sandhi o Combinaciones. Entonces, habrá que reemplazar la “o” por otra cosa. Las mismas reglas de Sandhi o Combinaciones aportan la solución; dicen:

Puesto que la “o” es realmente “a + u”, y puesto que la “u” es intercambiable con la semivocal “v”, cambia “o” por “av”.

Y eso es lo que ahora hago, quedando “bhava” (en vez de “bhoa”). Y ésta es una base verbal “compuesta”… sí creo que podríamos llamarle así.

Por último, debo agregar la desinencia adecuada para la 3ra persona del singular. La desinencia o terminación es “ti”; quedando entonces la forma conjugada plenamente constituida como:

bhavati

Él, ella o ello es

Él, ella o ello se vuelve

Nota que puse el acento, aunque generalmente en la oración no se coloca. Lo pongo en las palabras sueltas meramente para enseñarte la acentuación correcta.

Sé muy bien que te estarás preguntando muchas cosas, y también sé que tendrás ahora mismo muchas dudas pues tantas cosas parecen sumamente arbitrarias. Sin embargo, debes comprender que en esta página introductoria no puedo dar un curso ni siquiera elemental sobre gramática sánscrita. Lo que expliqué recién ha sido sólo una breve muestra de cuán elaborada y pulida es la gramática sánscrita en lo referente a verbos. El Sánscrito es un lenguaje plenamente adulto y refinado, y es grandemente técnico (nada es al azar); y al igual que lo que ocurre, por ejemplo, con el lenguaje XHTML que uso para hacer esta página web, se deben seguir precisas reglas para la correcta construcción de conjugaciones, frases, etc. en Sánscrito. En suma, esta lengua es totalmente coherente, formando en sí misma una especie de organismo vivo completamente armonizado para poder seguir funcionando.

SUBSTANTIVOS: Los substantivos tienen también muchas características interesantes y elaboradas. A diferencia de lo que ocurre en castellano, en Sánscrito no se usan generalmente palabras tales como: a, hacia, de, desde, con, etc.; sino que simplemente se altera la parte final del substantivo (o adjetivo) para incorporar dichas palabras. A esto se le llama Declinación. Podríamos decir que hay dos tipos generales de substantivos:

  1. Los que terminan en vocal.
  2. Los que terminan en consonante.

Como es obvio, hay un juego de terminaciones para cada grupo de substantivos, y es más, como hay varias consonantes y vocales involucradas, podría decir que hay tantos juegos de terminaciones como vocales y consonantes finales. Para ser más claro, hay un juego para substantivos terminados en “a”, otro para los terminados en “ṛ”, otro para los terminados en “in”, etc. Uno puede llegar a decir, es una locura tener que memorizar tantas terminaciones. Pero algo viene en nuestro auxilio:

Podría llegar a decirse que el juego de desinencias utilizado para los substantivos que terminan en consonante es algo así como un patrón para todos los otros juegos de desinencias o terminaciones.

Bien, no hablaré más de este tema, pues involucra más conocimiento. Me aplicaré únicamente a los substantivos más comunes:

Substantivos terminados en “a” (sólo masculinos)

Primeramente te digo que además del singular y el plural, en Sánscrito se usa también el número Dual. El esquema es así: Singular denota “uno”, Dual denota “dos” y Plural denota “tres o más”.

Como te adelanté anteriormente, en Sánscrito no se usan generalmente preposiciones tales como “a”, “hacia”, “de”, etc., sino que se declina (se transforma la parte final del substantivo o adjetivo) para producir dichas preposiciones. Hay ocho Casos (en cada número –Singular, Dual y Plural–, por supuesto), que es posible que ya conozcas:

Los ocho casos
Casos Significado
Nominativo “Nombra”; es decir, cuando el substantivo (o adjetivo) está declinado en este Caso, solamente es nombrado y ocupa la posición de sujeto en la oración. Por ejemplo: “el hombre come”.
Acusativo Incorpora “a/al/hacia”; es decir, cuando el substantivo (o adjetivo) está declinado en este Caso, ocupa el lugar de objeto directo del verbo. Por ejemplo: “comen al hombre“.
Instrumental Incorpora “por/a través de/por medio de/mediante/con”; es decir, cuando el substantivo (o adjetivo) está declinado en este Caso, aparece como “instrumento” del verbo. Por ejemplo: “ellos crecen mediante el hombre“.
Dativo Incorpora “a/al/para”; es decir, cuando el substantivo (o adjetivo) está declinado en este Caso, ocupa el lugar de objeto indirecto del verbo. Por ejemplo: “damos comida al hombre“. Aquí “hombre” es el objeto indirecto, en tanto que “comida” es el objeto directo.
Ablativo Incorpora “desde/a partir de/del/de”; es decir, cuando el substantivo (o adjetivo) está declinado en este Caso, indica un origen o también un instrumento. Por ejemplo: “provienen del hombre“, o también, “a partir del hombre todo se genera”.
Genitivo Incorpora “de/del”; es decir, cuando el substantivo (o adjetivo) está declinado en este Caso, da un sentido de pertenencia. Por ejemplo: “el gato del hombre“.
Locativo Incorpora “en/sobre”; es decir, cuando el substantivo (o adjetivo) está declinado en este Caso, da un sentido de ubicación. Por ejemplo: “las virtudes residen en el hombre“.
Vocativo Incorpora “¡oh!/¡eh!”; es decir, cuando el substantivo (o adjetivo) está declinado en este Caso, da un sentido de invocación o llamado. Por ejemplo: “¡oh hombre, despierta!”, y también “¡eh hombre, acércate!”.

La sencilla tabla de terminaciones para los substantivos masculinos terminados en “a” es como sigue:

Terminaciones para substantivos que terminan en vocal “a”
Casos Singular Dual Plural
Nominativo aḥ au āḥ
Acusativo am au ān
Instrumental ena ābhyām aiḥ
Dativo āya ābhyām ebhyaḥ
Ablativo āt ābhyām ebhyaḥ
Genitivo asya ayoḥ ānām
Locativo e ayoḥ eṣu
Vocativo a au āḥ

Veamos ahora un caso práctico, utilizando la palabra “Śiva” (“Auspicioso”; un epíteto para el Ser Supremo)

Declinando una palabra que termina en vocal “a”
Casos Singular Dual Plural
Nominativo śivaḥ śivau śivāḥ
Acusativo śivam śivau śivān
Instrumental śivena śivābhyām śivaiḥ
Dativo śivāya śivābhyām śivebhyaḥ
Ablativo śivāt śivābhyām śivebhyaḥ
Genitivo śivasya śivayoḥ śivānām
Locativo śive śivayoḥ śiveṣu
Vocativo śiva śivau śivāḥ

Y ahora, por si te perdiste entre tantas palabras, pongo una tabla más con las traducciones posibles de todas estas declinaciones del substantivo “Śiva”.

Traducción
Casos Singular Dual Plural
Nominativo el Auspicioso los dos Auspiciosos los Auspiciosos (3 o más)
Acusativo al Auspicioso a los dos Auspiciosos a los Auspiciosos (3 o más)
Instrumental por/a través de/por medio de/mediante/con el Auspicioso por/a través de/por medio de/mediante/con los dos Auspiciosos por/a través de/por medio/mediante/con los Auspiciosos (3 o más)
Dativo a/al/para el Auspicioso a/al/para los dos Auspiciosos a/al/para los Auspiciosos (3 o más)
Ablativo desde/a partir del/del Auspicioso desde/a partir de/de los dos Auspiciosos desde/a partir de/de los Auspiciosos (3 o más)
Genitivo del Auspicioso de los dos Auspiciosos de los Auspiciosos (3 o más)
Locativo en/sobre el Auspicioso en/sobre los dos Auspiciosos en/sobre los Auspiciosos (3 o más)
Vocativo ¡oh, Auspicioso!/¡eh, Auspicioso! ¡oh, dos Auspiciosos!/¡eh, dos Auspiciosos! ¡oh, Auspiciosos (3 o más)!/¡eh, Auspiciosos (3 o más)!

Como ves, es muy sencillo, pues este esquema se mantiene para todos los demás substantivos terminados en otras vocales (además de la “a”) y para todos los que terminan en consonante. Son sólo las terminaciones las que van a variar.

Bien, y ahora un sencillo ejemplo que muestra a los verbos y a los substantivos en acción en forma conjunta. Supongamos que quisiese decir:

el Auspicioso come

Aquí tengo un substantivo (Auspicioso) que está en Caso Nominativo (el Auspicioso), y tengo el verbo “comer” que está conjugado en la 3ra persona del singular Tiempo Presente. Voy a diccionario y hallo que la raíz verbal de comer es “khād”, y que pertenece a la Casa 1 (recuerda que hay 10 Casas). Las reglas para la Casa 1 dicen que:

  1. Si la penúltima letra de una raíz verbal es una vocal corta (a, i, u, ṛ, ḷ), hay que substituirla por su forma Guṇa (Grado Fuerte). Es decir, debo reemplazar “a, i, u, ṛ y ḷ” por “a, e, o, ar y al”, respectivamente. Noto que la “a” permanece igual, sin cambio.
  2. Si la última letra de una raíz verbal es una vocal (corta o larga), hay que substituirla por su forma Guṇa (Grado Fuerte).

La raíz “khād” (comer) no cumple con la regla 1 pues su vocal es la penúltima letra pero es larga; y como es obvio no cumple la regla 2. Así, la raíz verbal no tiene que sufrir ninguna modificación y puede ya funcionar como base verbal. A su vez, como la Casa 1 es una de las cuatro Casas con bases incambiables (Casas 1, 4, 6 y 10 respectivamente), es necesario agregarle la letra “a” a la base. Entonces la base verbal compuesta es “khāda”. Y por último agrego la terminación para la 3ra persona singular Tiempo Presente; esta terminación es “ti”. Entonces, el verbo plenamente conjugado queda como:

khādati (“él/ella/ello come”; pero en este caso se traduce como “él come” pues se trata de Śiva, “el Auspicioso”)

A su vez, el substantivo “Śiva” (Auspicioso) debe ser declinado en Caso Nominativo (como sujeto del verbo “comer”). Miro la tabla de arriba y luego escribo:

Śivaḥ (el Auspicioso)

Ahora simplemente junto substantivo y verbo:

Śivaḥ khādati (el Auspicioso come)

–No es necesario modificar la unión entre las dos palabras por medio de las reglas de Sandhi o Combinación, pues el Visarga final (“ḥ”) es una letra sorda al igual que la “kha” inicial–

Hagamos algo más complejo; traduzcamos a Sánscrito la frase:

El Auspicioso reside en el hombre

El Auspicioso es, como ya expliqué arriba, el Caso Nominativo de “Śiva”. Entonces queda:

Śivaḥ (el Auspicioso)

La raíz verbal para “residir, vivir, morar” es “vas” (la cual pertenece a la Casa 1 y como ves cumple con la primera regla dada previamente para transformar la raíz verbal en una base verbal). Pero el Guṇa de la “a” es la misma “a”. Así, la raíz verbal = base verbal. Luego le agrego la “a” (porque “vas” es una raíz con base incambiable), y por último la desinencia “ti” (3ra persona singular Tiempo Presente). Entonces queda:

vasati (“él/ella/ello reside”; pero en este caso “él reside”)

Por último, el substantivo “hombre” (nara) debe ser declinado en Caso Locativo. Entonces debo agregarle a “nara” la correspondiente terminación (la cual reemplaza la “a” final). Y así queda:

nare (en el hombre)

Ahora, simplemente junto todo:

Śivaḥ vasati nare (el Auspicioso reside en el hombre)

Fíjate que el Visarga (ḥ) en Śivaḥ es una letra sorda, mientras que la “v” inicial en “vasati” es una letra sonora. De este modo hay aquí una disonancia fonética. Para remediarla aplico una sencilla regla de Sandhi o Combinación que tendrás que aceptar arbitrariamente, pues no puedo explicártela ahora. Esta regla dice que “aḥ” debe cambiar a “o” (sonora). Entonces la frase armada y fonéticamente armoniosa queda:

Śivo vasati nare (“el Auspicioso reside en el hombre”)

शिवो वसति नरे

Y un último comentario: esta frase está correctamente escrita, pero se estila muy a menudo colocar el verbo al final. Así:

Śivo nare vasati (“el Auspicioso en el hombre reside”; debe notarse que se sigue manteniendo la previa regla de Sandhi o Combinación pues la “n” de “nare” también es una letra sonora al igual que la “v” de “vasati”)

शिवो नरे वसति

Pudiéndose esta oración también cambiar a:

Nare śivo vasati (“en el hombre el Auspicioso reside”)

नरे शिवो वसति

Muy bien, esto ha sido todo por ahora. Espero que te hayas dado cuenta de lo maravilloso que es este lenguaje. Si te has dado cuenta de esto, probablemente comprendiste que la sabiduría –oculta en él y en las filosofías a las que da soporte– también tiene que ser una maravilla. Y a eso apunto: a diseminar esta sabiduría tanto como me sea posible, pues ella puede llevar luz a tu vida. Por consiguiente, mi meta no es hacer de ti un gramático meramente sino una persona sabia.

Ahora, unas cuantas citas extraídas de Escrituras muy célebres. Estas citas te mostrarán bellamente todo el proceso de una traducción directamente desde los caracteres sánscritos. Es mi regalo para ti.

Citas Sánscritas

तत्तत्सङ्कुचितवेद्याभासात्मनो ज्ञानस्यापूर्णोऽस्मि क्षामः स्थूलो वास्म्यग्निष्टोमयाज्यस्मि

… tattatsaṅkucitavedyābhāsātmano jñānasyāpūrṇo’smi kṣāmaḥ sthūlo vāsmyagniṣṭomayājyasmi…

(Es la Madre) del conocimiento (jñānasya) (Ésta) cuya naturaleza (ātmanaḥ) (es) un destello (ābhāsa) de diversas (tad tad) cogniciones (vedyā) contraídas (saṅkucita). (Este limitado conocimiento o cognición aparece en la forma de) “yo soy (asmi) imperfecto (apūrṇaḥ)“, “yo soy (asmi) delgado (kṣāmaḥ)” o (vā) “yo soy (asmi) gordo (sthūlaḥ)“, “yo soy (asmi) el realizador (yājī) del sacrificio Agniṣṭoma (agniṣṭoma)“…

Śivasūtravimarśinī, comentario de Kṣemarāja sobre el 4to aforismo de los Śivasūtra-s

Nota como las palabras aparecen en forma individual de una manera muy distinta a como lo hacen al combinarse en la oración. Ésta es una muestra de la aplicación de las leyes de Sandhi o Combinación.

Éste es un extracto del comentario que el sabio Kṣemarāja (siglo X DC.) hace sobre el 4to aforismo de la principal Escritura del Trika denominada “Los Śivasūtra-s” (los Aforismos del Auspicioso). Como te dije antes, esta filosofía (Trika o Shaivismo No dual de Cachemira) es mi especialidad. Aquí Kṣemarāja habla de una fuerza o poder no comprendido, al cual llama “la Madre del conocimiento”. Esta Madre es la progenitora de todas las letras que componen los distintos lenguajes. Como esta Madre no es comprendida plenamente da lugar a toda una progenie de nociones que se enmarcan en distintas frases, las cuales afectan profundamente la vida de todo ser humano. El autor da tres ejemplos que muestran tres limitaciones básicas de toda persona.

La primera se muestra mediante la frase “yo soy imperfecto”. Con esta noción representada por dicha frase, andamos toda nuestra vida con un sentimiento de no plenitud, siempre buscando esa perfección en algo externo. Ésta es la tragedia.

La segunda se muestra mediante la frase “yo soy delgado o gordo”. Con esta noción representada por dicha frase (se usó este ejemplo, podríamos usar cualquier otro ejemplo diferenciador, “yo soy blanco o negro o amarillo”, etc.), diferenciamos a las personas y a las cosas entre sí, al mismo tiempo que nosotros también nos consideramos diferentes de estas personas y cosas. De esta diferenciación sólo se deriva dolor.

La tercera se muestra mediante la frase “yo soy el realizador del sacrificio Agniṣṭoma”. Recordemos que el autor es un indio del siglo X. El sacrificio Agniṣṭoma, sin entrar en detalles, es un ritual del fuego muy conocido en India. Si occidentalizamos el ejemplo, podríamos decir: “yo soy el realizador de este puente”. Cualquiera sea el ejemplo, lo que se quiere mostrar es el profundo apego que tenemos hacia las acciones, considerándonos siempre como los autores de ellas, y recibiendo el correspondiente fruto (malo o bueno).

Ahora analicemos el segundo aforismo de los Yogasūtra-s (los Aforismos del Yoga) del sabio Patañjali:

योगश्चित्तवृत्तिनिरोधः॥२॥

Yogaścittavrittinirodhaḥ||2||

El Yoga (yogaḥ) es la supresión (nirodhaḥ) de las modificaciones (vṛtti) mentales (citta)||2||

Yogasūtra-s de Patañjali, 2do aforismo, Libro 1

Aquí Patañjali define claramente lo que es el Yoga tal como él lo interpreta. Hay cierta controversia con la palabra “nirodhaḥ” (supresión), traduciéndosela a veces como “apaciguamiento”. En fin, más allá de estas diferencias, Patañjali nos dice que el verdadero Yoga o Unión surge cuando todas las modificaciones mentales (cinco en total) se suprimen o apaciguan. En ese silencio interior se revela la Verdad.

Y ahora un aforismo de una Escritura bastante conocida sobre Haṭhayoga. El sabio Svātmārāma dice, ni bien comienza:

अथ हठयोगप्रदीपिका।
श्रीआदिनाथाय नमोऽस्तु तस्मै येनोपदिष्टा हठयोगविद्या।
विभ्राजते प्रोन्नतराजयोगमारोढुमिच्छोरधिरोहिणीव॥१॥

Atha haṭhayogapradīpikā|
Śrīādināthāya namo’stu tasmai yenopadiṣṭā haṭhayogavidyā|
Vibhrājate pronnatarājayogamāroḍhumicchoradhirohiṇīva||1||

Y ahora (atha), (la Escritura) que arroja luz (pradīpikā) acerca del Haṭhayoga (haṭhayoga) (comienza): Vaya –lit. ¡que haya!– (astu) una salutación (namas) para ese (tasmai) venerable (śrī) Señor (nāthāya) Primordial (ādi) por quien (yena) ha sido enseñada (upadiṣṭā) la ciencia del Haṭhayoga (haṭhayoga-vidyā) que se manifiesta (vibhrājate) en la forma (iva) de una escalera (adhirohiṇī) para esa persona que desea (icchoḥ) ascender (āroḍhum) hacia el Rājayoga –lit. “Yoga Real (de ‘realeza’)“– (rājayogam) superior (pronnata)||1||

Haṭhayogapradīpikā, 1er aforismo, Capítulo 1

Svātmārāma establece claramente que la ciencia del Haṭhayoga (consistente en posturas, respiraciones, acciones purificatorias, etc.) es una escalera que lleva por último al Rājayoga (Yoga Real). El Yoga Real es el Yoga de Patañjali (aunque en la actualidad hay ciertos sistemas basados en Rājayoga un tanto diferentes del de Patañjali). En suma, a través de posturas, respiraciones, sellos, acciones purificatorias, etc., uno logra prepararse para ascender a una etapa superior de Yoga llamada Rājayoga. Entonces, la meta del Haṭhayoga no es meramente darle agilidad al cuerpo o bajar la pancita, sino la de prepararnos para soportar el tremendo impacto del Yoga Real, el cual está lleno de divinas revelaciones. Éste es el propósito del Haṭhayoga tal como se enseña tradicionalmente. En estos momentos, muchos maestros de Haṭhayoga parecen haberlo olvidado. Ellos enseñan esta ciencia tan antigua meramente como un medio de combatir el estrés, los rollitos, etc. Es cierto que estos subproductos son obtenibles mediante la práctica del Haṭhayoga, pero la meta principal no es ésta. El principal propósito es servir como escalera para que el ser humano alcance las alturas del Rājayoga. O sea, la verdadera meta es el logro de la Paz Suprema.

Echemos un vistazo ahora a una antigua Escritura denominada Gurugītā (el Canto al Guru):

गुरुर्बुद्ध्यात्मनो नान्यत् सत्यं सत्यं न संशयः।
तल्लाभार्थं प्रयत्नस्तु कर्तव्यो हि मनीषिभिः॥९॥

Gururbuddhyātmano nānyat satyaṁ satyaṁ na saṁśayaḥ|
Tallābhārthaṁ prayatnastu kartavyo hi manīṣibhiḥ||9||

El Guru (guru) no (na) es otro (anyat) que el Ser –ātmā– (ātmanaḥ) consciente (buddhi). (Ésta es) la verdad (satyam), (ésta es) la verdad (satyam), (de ello) no hay (na) duda (saṁśayaḥ). Para (artham) conseguir (lābha) Eso –el Ser consciente– (tad), un esfuerzo (prayatnaḥ) ha de ser realizado (tu kartavyaḥ) por los sabios (manīṣibhiḥ), indudablemente (hi) –en definitiva, los sabios deben hacer un esfuerzo para obtener al Ser consciente–||9||

Gurugītā, 9no aforismo

Según el antiguo conocimiento, el Ser Supremo ejecuta cinco funciones:

Manifestación (sṛṣṭi); Preservación (sthiti), Disolución (pralaya), Ocultamiento (tirodhāna) y Revelación (anugraha). Las tres primeras funciones son funciones cósmicas que se manifiestan dentro y fuera del hombre. Por ejemplo, se manifiestan diversos fenómenos climáticos, duran un tiempo y finalmente se disuelven. De igual manera, se manifiestan diferentes procesos emocionales dentro del hombre, se mantienen por un tiempo para luego disolverse. Pero las dos últimas funciones (Ocultamiento y Revelación) son solamente internas. La función de Revelación recibe también el nombre de “Guru”. ¿El Ocultamiento de qué, la Revelación de qué?, podrías llegar a preguntarte. El ocultamiento de tu naturaleza esencial y la revelación de tu naturaleza esencial. La ignorancia oculta tu alma inmortal, y consecuentemente te hace buscar la dicha fuera; mientras que el Guru te revela tu alma inmortal, y como resultado te llenas de bienaventuranza.

No obstante, el Guru no es una forma física sino un Principio Cósmico que puede o no operar a través de un ser humano. Si comprendes esta Verdad acerca del Guru, creo que eso sería suficiente para ti.

Y ahora termino este documento, pues no quiero que sea demasiado larga… sí, es una broma, jeje.

Información adicional

Gabriel Pradīpaka

Este documento ha sido concebido por Gabriel Pradīpaka, uno de los dos fundadores de este sitio, y guru espiritual versado en idioma Sánscrito y filosofía Trika. Para mayor información sobre Sánscrito, Yoga y Filosofía India; o si quieres hacerme algún comentario, preguntar algo o corregir algún error, siéntete libre de contactarnos: Ésta es nuestra dirección de correo.

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