7 lecciones estoicas para mejorar tu cuerpo y tu vida

Tu situación actual es en gran medida el resultado de tus decisiones pasadas. Un estudio va más lejos, y afirma que la principal causa de mortalidad son nuestras decisiones.

¿El motivo? Una vez conquistadas las enfermedades infecciosas y la mortalidad infantil, la mayoría de muertes se deben a enfermedades ocasionadas por el estilo de vida que elegimos.

Buscamos la solución a nuestros males en una pastilla, un suplemento o un nuevo invento de la teletienda. ¿Lo último? Una pastilla que simula el efecto del ejercicio (si fuera tan fácil). Estos atajos son inútiles. La verdadera solución es tomar mejores decisiones. Cuando tus elecciones mejoran, tu cuerpo y tu vida también mejoran. Muchas malas decisiones se toman por desconocimiento.

Nos bombardean con equivocados mensajes sobre lo peligroso que son los huevos, las grasas y el colesterol o la proteína animal, y los beneficios de los cereales, la leche desnatada y los productos light. Como resultado, mucha gente cree que la comida sana es la que encuentras en la zona dietética del supermercado. Pero más allá de la mala información que nos rodea, todos sabemos que hacer ejercicio es mejor que pasar el día en el sofá y que una manzana es mejor que una pizza. Generalmente, sabemos cómo actuar para mejorar nuestra salud.

La pregunta es ¿por qué no lo hacemos?

Los filósofos clásicos tenían un término para esta paradoja: Akrasia. Podría traducirse como actuar contra nuestros propios intereses, contra nuestra propia razón. Se preguntaban por el origen de los impulsos que nos hacen tomar malas decisiones. Hoy sabemos que son fruto de millones de años de evolución. Todos nuestros comportamientos automáticos están justificados: en el entorno donde evolucionamos maximizaban las probabilidades de supervivencia y reproducción.

Sin ellos nos hubiéramos extinguido. Pero en el mundo moderno, estos mismos impulsos pueden ser destructivos, especialmente cuando son aprovechados por la industria para vender productos adictivos y apelar a nuestra comodidad. Para los filósofos clásicos, lo contrario de Akrasia era Enkrateia, o poder sobre uno mismo. Mejorar tu Enkrateia es la clave para lograr el cuerpo que quieres y optimizar tu salud. Por supuesto, no todos los filósofos estaban de acuerdo sobre cómo gestionar nuestros impulsos. Había dos extremos:

  • Ascetismo: los ascéticos niegan todo lo placentero. Asumen que cualquier placer sensorial es malo, que la vida “interna” es la única que merece la pena y que todos los impulsos fisiológicos del individuo son de orden inferior.
  • Hedonismo: los hedonistas consideran que la mejor manera de evitar la tentación es cayendo en ella, cada vez. Se trata de maximizar el placer sensorial, olvídate de las consecuencias.

En la sociedad moderna, pocos tienen una filosofía personal, y adoptan por tanto la oficial, que algunos denominan hedonismo ilustrado. Ilustrado porque incluye cierto razonamiento (hay controles sociales y normas que restringen impulsos básicos), pero hedonismo al fin y al cabo porque el objetivo final parece ser buscar comodidad y estimulación sensorial.

En consecuencia, nos dejamos seducir por la comida procesada, la televisión basura, el fútbol, el sofá, el ocio constante y el consumo desmedido de cosas innecesarias. Si te dijera que cambiar tu filosofía de vida te puede ayudar, probablemente dudarías. Al fin y al cabo, la filosofía que enseñan en la escuela es poco práctica: cuestiones teológicas y metafísicas, argumentos cosmológicos, dialéctica hegeliana… Seguramente no te ha servido de mucho.

Pero en la Grecia clásica, había escuelas filosóficas que no se limitaban a ejercicios intelectuales. Su objetivo último era enseñar a vivir, enseñar a tomar mejores decisiones.

De ellas, mi favorita es el estoicismo.

Los estoicos fueron realmente los primeros psicólogos. Muchas herramientas psicológicas modernas (como las terapias cognitivo-conductuales) tienen su origen en el pensamiento estoico. No temas. Este artículo no será un tratado de filosofía. Me limitaré a resumir algunas ideas centrales del estoicismo y cómo puedes utilizarlas para mejorar el control sobre ti mismo y, por tanto, los destinos de tu salud y de tu vida.

Lección 1: Vive apegado a la naturaleza

“Una vida feliz es aquella vivida de acuerdo a la naturaleza” – Séneca

Sin saberlo, los estoicos fueron los primeros practicantes del estilo Paleo :). Para ellos, la naturaleza tenía varios significados:

  • Entendían que el ser humano está diseñado para florecer en un entorno específico, y que muchas de las influencias sociales lo alejaban de ese entorno. Despreciaban el exceso de lujo y comodidad.
  • Destacaban la naturaleza social del hombre. Promovían el desarrollo de lazos sociales y el juego. Al contrario que los ascéticos, los estoicos participaban activamente en la sociedad y su misión era ayudar a sus compatriotas.

Hoy la ciencia les da la razón. Sabemos que muchas enfermedades de la civilización se deben a incoherencias entre el entorno que nuestro ADN espera y el que ofrece el mundo moderno .Obesidad, diabetes, miopía, caries, hipertensión o enfermedades autoinmunes son trastornos extremadamente raros en sociedades cazadoras-recolectoras.

El aumento de las tasas de depresión y ansiedad es también consecuencia del zoo humano en el que vivimos. Jugar, conectar con un grupo social, pasar más tiempo en la naturaleza y la actividad física funcionan mejor que los antidepresivos (artículo, estudio, estudio).

Comentario: Recomendamos leer: Importante descubrimiento: La verdadera causa de la adicción es la falta de conexión humana

Lección 2: Diferencia lo que depende de ti de lo que no

Hay tres tipos de eventos: los que no dependen de nosotros, los que dependen parcialmente de nosotros y los que dependen completamente de nosotros. Es inútil preocuparse por cosas que no puedes cambiar. Roba tiempo y energía, necesarios para actuar sobre aquello que sí depende de ti. Si vas a jugar un partido de tenis no puedes controlar la lluvia, que podría impedir el juego.

Ganar tampoco depende completamente de ti, aunque tienes cierto control sobre el resultado. Lo único que depende totalmente de ti es entrenar para mejorar y hacer tu máximo esfuerzo durante el partido. Este debe ser tu objetivo. Por tanto, a la hora de definir objetivos es importante diferenciar entre objetivos de resultado y objetivos de comportamiento.

Es el enfoque de El Plan Revolucionario. Los objetivos de resultado dependen parcialmente de ti (lograr un % de grasa específico), mientras que los resultados de comportamiento dependen completamente de ti (voy a entrenar 4 veces a la semana y a eliminar los alimentos procesados). Quizá tus genes o factores hormonales dificultan lograr tu resultado (¿endomorfo?), pero tus genes no impiden que hagas las cosas que tienes que hacer (comportamiento).

Es un tema de Ekreia, de control sobre ti mismo. Nos excusamos con nuestras circunstancias pero no nos responsabilizamos de nuestras decisiones.

Lección 3: Incomodidad voluntaria

“Una gema no se pule sin fricción, al igual que un hombre no se perfecciona sin dolor” – Séneca

Los estoicos alertaban sobre la búsqueda continua de la comodidad, que ya infectaba la antigua sociedad romana.  No sólo debilita el cuerpo, también la mente. Séneca recomendaba dedicar varios días al mes a vestirse con ropa barata, comer poco y exponerse a los elementos, y preguntarse después “¿Es esto lo que tanto temía?”. Te darás cuenta de que eres mucho más fuerte de lo que crees.

Ganarás poder sobre ti mismo. No conocían el concepto de hormesis pero lo intuían. Sabían que el cuerpo es antifrágil, que nuestros genes requieren desafíos y que la incomodidad de hoy se recompensará mañana. Levantar 100Kg en peso muerto te parecerá difícil ahora, pero sométete a la incomodidad de la práctica y te será fácil en unos meses.

Nota: Nassim Taleb (autor de antifrágil) es también un auto-declarado estoico.

En resumen, el estrés (controlado) nos ayuda: entrenar, exponernos al frío, ayunar, caminar descalzos…  Los estoicos fueron los primeros en proponer la idea (hoy validada científicamente) de que la fuerza de voluntad funciona como un músculo. Cuanto más la ejercitas, más se fortalece. Los estoicos eran conocidos por su coraje y autocontrol.

Eran capaces de hacer las cosas que otros temían y de no hacer aquellas a las que otros no podían resistirse. Eran dueños de sus acciones.

Lección 4: Ignora las opiniones de otros

“El objetivo de la vida no es estar del lado de la mayoría, sino escapar del grupo de los insensatos” – Marco Aurelio

Adopta mejores hábitos y sentirás la presión del grupo. Te criticarán por no comer como ellos, no entrenar como ellos, no pensar como ellos. Actuar diferente implica cuestionar las normas establecidas, y el grupo odia los cuestionamientos. La vergüenza evolucionó precisamente como elemento de control. Actuar en contra del beneficios del grupo nos causaba vergüenza, y esto nos hacía más altruistas.

El problema viene cuando esta vergüenza no ayuda al grupo pero te perjudica a ti. Los estoicos sabían que debían entrenarse para no ser influenciados por esta falsa vergüenza. La única vergüenza real para ellos era no vivir de acuerdo a sus principios (que incluía ayudar a los demás). Catón, otro prominente estoico, llevaba túnicas de color diferente e ignoraba las modas.

Caminaba descalzo con frecuencia. No lo hacía para atraer atención, sino para acostumbrarse a la vergüenza y así evitar su perversa influencia. Quería sentirse avergonzado sólo de las cosas que lo merecen. Y vestir (o pensar o comer o entrenar) diferente no es una de ellas.

Lección 5: Pasa de la teoría a la práctica

“Muchos son competentes en las aulas, pero llévalos a la práctica y fracasan estrepitosamente” – Epicteto

Muchas escuelas filosóficas se limitaban a sumar seguidores y adoctrinarlos. Su mundo era el aula. No así la escuela estoica. Los estoicos eran grandes pensadores, pero también personas de acción. Muchos tuvieron papeles destacados en la sociedad y predicaban con el ejemplo.
En nuestro ámbito ¿cuántos han leído libros sobre nutrición y entrenamiento pero no han dado todavía el primer paso? ¿cuántos han pagado cursos y gimnasios para abandonar a las pocas semanas? No te conviertas en un mero espectador, pasa de las gradas a la arena. Empieza despacio si es necesario:

levántate, camina, movilízate, controla tu cuerpo, controla objetos externos, añade intensidad, aprende a cocinar… Enfrentarás obstáculos y sufrirás derrotas. Quizá alguna lesión. Afronta los problemas con estoicismo. Según Séneca, cada adversidad es una nueva oportunidad para practicar.

Lección 6: Diseña tu perspectiva

“Los hombres no se perturban por las cosas, sino por la interpretación que de ellas hacen” – Epicteto

Los estoicos hacían mucho énfasis en separar los eventos de su interpretación. Todos conocemos personas que tienen todo y son infelices, mientras otros apenas tienen nada pero están siempre alegres. No puedes elegir qué te ocurre en la vida, pero puedes elegir tu respuesta. Y esta respuesta depende en gran medida de tu perspectiva. Los estoicos proponían tres ejercicios para diseñar una mejor perspectiva: vista desde arriba, visualización negativa y foco en el presente.

Vista desde arriba

La vista desde arriba pretende poner en perspectiva tus problemas. Digamos que tienes algo de grasa rebelde. Algunos pasarán noches sin dormir, preocupados por no tener unos abdominales marcados. Si es tu caso, intenta elevarte y ver tu vida desde la altura. Contempla el universo, todo lo que ocurre en el mundo, las tragedias que suceden cada día… Quizá ese poco de grasa extra ya no parece tan importante, ¿verdad?

Visualización negativa

Paradójicamente, visualizar algo negativo puede ayudarte a apreciar lo que tienes, en vez de lamentarte por lo que te falta. Imagina que te despiertas una mañana y no puedes caminar. Al lado de tu cama está la silla de ruedas que deberás usar cada día de tu vida. Analiza cómo te sentirías, medita sobre lo limitada que sería tu vida… Ahora vuelve a la realidad.

¡Puedes caminar!, tus piernas responden a tus órdenes (salvo que hayas hecho entrenamiento de pierna ayer :)). Celébralo, agradécelo, disfrútalo. La gratitud mejora nuestras vidas (artículo). Y si realmente no puedes caminar, acéptalo estóicamente y sigue adelante. Tus pensamientos definen tu realidad.

Foco en el presente

Uno de los objetivos principales del estoicismo es eliminar los sentimientos negativos de tu mente. Estos sentimientos impiden que disfrutes la vida y no te permiten operar de manera efectiva. Una mente negativa no producirá nada positivo. Los estoicos proponen mantener el foco en el ahora, en lo único que realmente existe. Es algo que comparten con el budismo y el concepto de Mindfulness.

Sufrimos recordando malos momentos del pasado y también imaginando posibles problemas futuros. Según SénecaQuien sufre antes de tiempo sufre más de lo necesario“. Lo único real es el presente. Tu misión es determinar la mejor acción a realizar ahora. No pierdas tiempo con el pasado ni estés ansioso por el futuro.

Comentario: Si bien enfocarse en lo negativo quizás no sea lo mejor, tampoco se trata de eliminar los pensamientos negativos, porque eso sería suprimirlos en vez de aceptarlos conscientemente para observarlos y aprender de ellos… quizás de esta manera podemos tomar la decisión de no ponerlos en acción y vayamos cambiando gradualmente.

Recomendamos leer:

Lección 7: Disfruta lo bueno de la vida

“Cuando te levantes por la mañana, piensa que precioso privilegio es estar vivo y poder respirar, pensar, disfrutar, amar” – Marco Aurelio

No te conviertas en un ascético. Diseñar tu vida y tomar tus propias decisiones no implica eliminar todo lo placentero. Los estoicos animaban a disfrutar los pequeños placeres de la vida. Criticaban la opulencia culinaria de algunas familias adineradas (ya de aquella se importaban “superalimentos” de lejanas tierras), pero a la vez disfrutaban de sus sencillos alimentos.

Sometían su cuerpo a incomodidades, pero alertaban contra castigar el cuerpo innecesariamente (un estoico no sobreentrenaría). La incomodidad es un medio para mejorar, no un fin. Seguro que Séneca daría el visto bueno a un poco de chocolate y una comida trampa de vez en cuando. Los estoicos tampoco hacían votos de pobreza. Es paradójico: si te olvidas de la riqueza y te centras en vivir con virtud (otro importante término estoico) y en ayudar a otros, es más probable ganar dinero.

Séneca amasó una considerable fortuna, pero ese nunca fue su objetivo. Sócrates decía que una vida no examinada no merecía ser vivida. Los estoicos añadirían que una vida no vivida tampoco merecería la pena ser examinada. Examina tu vida para mejorar, pero no olvides vivirla.

Despedida

Adoptar una filosofía de vida no es algo místico o poético, es absolutamente práctico. Una filosofía te ayuda a organizar tu vida, a reflexionar sobre lo que es importante y lo que no, a saber hacia dónde navegar. El riesgo de una vida sin filosofía es llegar a su final y darte cuenta de que la has desperdiciado.

¿Quieres profundizar más? Recomiendo los clásicos, “Cartas a Lucilio” de Séneca y Meditaciones de Marco Aurelio. Para una lectura más ligera y moderna, propongo “A guide to the good life: the ancient art of stoic joy” y “The Obstacle is the way“.

Comentario: Si le interesa leer más acerca del estoicismo aplicado a la vida, vea:

es.sott.net/article/41597-7-lecciones-estoicas-para-mejorar-tu-cuerpo-y-tu-vida